Decidir en soledad

Madres solteras por elección en el siglo XXI

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DOI:

https://doi.org/10.47606/ACVEN/ACLIB0087

Resumen

La figura de la madre ha experimentado importantes cambios en los últimos 25 años. En el pasado, las madres en su mayoría no trabajaban y se dedicaban al cuidado de sus hijos. Sin embargo, en la actualidad, muchas madres trabajan o desean trabajar. Este cambio se debe en parte al desarrollo evolutivo social y al salto tecnológico y al papel laboral que las mujeres desempeñan en la sociedad.

Hace un cuarto de siglo, las madres estaban principalmente al cuidado de sus hijos, pero ya aconsejaban a sus hijas que trabajaran después del matrimonio. Ahora, las madres se han convertido en equilibristas superdotadas que buscan centrar su existencia entre el trabajo, familia y su propia existencia.

Esta evolución está construyendo madres apasionadas en su papel y mujeres exitosas en su profesión y empoderadas en una realidad progresista, sin olvidarse de ellas mismas, la mayor parte desempeña una acción determinante en una sociedad de consumismo, trabajan por ellas y para ellas, sin exigencias ni presiones de terceras personas, por elección propia, fruto de una
sociedad que se había estructurado así, explotadora con explotados, hoy la mujer es parte del sistema y aporta en el desarrollo psicosocial, tienes sus propias metas e ideales y un amino definido para conseguirlo.

En Ecuador se habla de pluriculturalidad, y un desarrollo sociológico específico en cada grupo de etnia, pero si analizamos que todos estamos sometidos a la necesidad de convivir en una micro sociedad llamada familia, tenemos un factor común para analizar la conducta y el pensamiento al interior de cada agrupación social, que teniendo sus diferencias en la influencia sociodemográfica que reciben en su día a día, en la parte instintiva crece el impulso freudiano de sobrevivencia, en todas las organizaciones sociales buscamos formar pareja para perpetuar la especie, en ocasiones llevados por factores poco comprobables o medibles como los sentimientos, emociones, bajas o altas pasiones y en su mayoría por intereses básicos egoísta de perpetuidad. 

Es característico de la misma humanidad dejarse llevar de emociones, somos todos y cada uno que perdemos la capacidad intelectiva y cognitiva cuando la emoción invade la percepción lógica. La pareja, en sí, puede desarrollarse cuando los intereses son comunes y su forma de alcanzarlos es sobrellevado entre ellos; el hombre y la mujer, crean sus condiciones y firman un contrato licito o ilícito, pero, siempre intentando complacer a alguien más. 

Sus intereses deben estar en equilibrio entre las necesidades de ellos, como unidad, y la sociedad, actúan bajo esta relación impuesta por cada sociedad macro que se traduce en la autorrealización desde la percepción social y conducidos por su automotivación a nivel intrafamiliar, todo lo que hacen y dejan de hacer, las acciones consuetudinarias que se cumplen en su devenir diario, produce en la pareja, una tensión existencial que los hace sentir observados bajo un microscopio permanentemente, sintiéndose obligados a actuar de manera autómata. Con una idea fija de crecimiento basado en el éxito. Viviendo lo que la sociedad le exige. 

Dentro de la pareja, en su hogar, existe una manera de comportamiento que se interpreta como trabajo en equipo con un solo fin, pero en la sociedad, los dos están dispersos, cada quien trabaja en sus intereses particulares, buscando integrarse y sujetarse en una gran pendiente competitiva para poder solventar sus sueños y aspiraciones en pareja, cada quien busca escalar para llegar a su meta autoimpuesta; esa actitud interviene en el crecimiento individual y una contaminación de los intereses que los une como pareja. los dos absorben condiciones de la sociedad, y cambian sus intereses a través del tiempo, el promedio de relaciones estables o duraderas disminuyen con el tiempo en todos los estamentos, en todos los niveles de cultura y social, en las etnias a nivel general, las relaciones son cortas, no existen planteamientos futuristas.

Parejas jóvenes que se unieron para crecer juntos no piensan en tener hijos, estas semejanzas de intereses no permiten que la mujer desarrolle todo su potencial como ser integral, y en este momento deroga la importancia de ser madre, invierte su juventud en crecer como persona, como profesional, pero a los 35 años, cuando la tarde empieza a parecer; necesitan complementar sus perspectivas, y de manera inconsciente aparece el deseo de ser madre. Es el instinto materno que se desarrolla y busca su momento.

De estas relaciones jóvenes y con éxito, son sólo ellas que quieren emprender un nuevo reto, ser madres, y saben que deben hacerlo solas, porque ningún hombre estará a su nivel por su escala de crecimiento, en cuanto a la decisión de criar hijos sola, hay diversas razones por las cuales algunas mujeres optan por este camino. 

Algunas de estas razones pueden incluir la independencia, porque prefieren criar a sus hijos solas para tener mayor autonomía y control sobre las decisiones relacionadas con la crianza, o alejarse de la posesión o control de sus padres sobreprotectores impositivos, juzgados como tóxicos.

Por circunstancias personales, puede haber situaciones en las que la pareja no esté presente o no sea una opción viable para la crianza, divorcios, viudez, infidelidad e inseguridad de los integrantes de la pareja, elección consciente, algunas mujeres toman la decisión por sí mismas de criar a sus hijos. 

En última instancia, la decisión de criar hijos sola es altamente personal y varía según cada individuo. Lo importante es que cada madre encuentre el camino que mejor se adapte a sus necesidades y circunstancias. 

Efectivamente, las madres actuales afrontan nuevos problemas de la evolución directamente proporcional con la humanidad misma, cambios y retos que no tenían las de anteriores generaciones, en el pasado mediato trabajar era opción, pero en la actualidad es parte de la independencia, supervivencia, de ella y de sus hijos.

La falsa teoría de igualdad de derechos le ubica en posiciones conflictivas que confunde su papel de madre y mujer profesionista, aun se puede escuchar en reuniones sociales entre mujeres, quiero conseguirme un marido, “un marido para que me mantenga y dejar de trabajar”, en su estamento, la mujer de éxito que quiere ser madre pretende mantener un control dictatorial por la transformación emocional que ha sufrido en este mundo altamente competitivo y en un sistema machista caduco intermitente que esta enquistado en la sociedad contemporánea, pero sin éxito.

Han revolucionado la vida social, familiar, educativa y laboral pero no se puede identificar si el feminismo solucionó en parte la problemática dialéctica, y lucha de contrarios, o entorpeció el acuerdo mutuo de la pareja.

Según la experta Elizabeth Marril, citada en Diario Libre (2014), "hace un cuarto de siglo las madres en su mayoría no trabajaban y estaban al cuidado de sus hijos, pero ya aconsejaban a sus hijas que trabajaran después del matrimonio". La percepción de la sociedad hacia las madres solteras por elección puede variar significativamente según el contexto cultural, las creencias y las experiencias individuales. Existen algunas perspectivas comunes en agrupaciones sociales que han llegado a aceptar y desarrollan un empoderamiento de la problemática por la evolución de la sociedad, alcanzando una mayor aceptación de las madres solteras por elección, se valora la autonomía y la capacidad de tomar decisiones conscientes sobre la maternidad sin depender necesariamente de una pareja.

Algunas personas ven a estas madres como valientes, capaces de criar a sus hijos con amor y dedicación, independientemente de su estado civil. Sin embargo, no todas las percepciones son positivas. Algunas personas aún mantienen prejuicios y estereotipos hacia las madres solteras.

Pueden juzgarlas por no seguir el camino tradicional de la familia nuclear. 

El estigma puede estar relacionado con la idea de que una madre soltera por elección no puede proporcionar un entorno estable o que los hijos necesitan una figura paterna, servir de mal ejemplo a la juventud temerosa de los problemas de violencia de genero de los que son testigos frecuentemente en esta etapa evolutiva social.

En otros países existen comunidades de apoyo específicos para madres solteras por elección. Estos espacios brindan apoyo emocional, consejos prácticos y la oportunidad de conectarse con otras personas en situaciones similares. No se preocupan mucho de la parte económica porque en su mayoría son personas solventes económicamente, pero hay mujeres que sin poseer esa seguridad se aventuran a ser madres solteras, basada en una relación inestable. Muchas personas respetan y apoyan a estas
madres, reconociendo que la maternidad es una elección personal y que cada familia es única. 

Las madres solteras por elección enfrentan situaciones estresantes, que se pueden localizar en su propio pensamiento centrado en compensar a su hijo con situaciones u objetos materiales que desgastan su tiempo y su energía, a su vez intenta complacer a todos, pero, hay estrategias que pueden ayudarles a manejar el estrés de manera efectiva:

Establecer Límites Claros es necesario aprender a decir “no” cuando sea necesario y establecer límites con respecto a las responsabilidades y compromisos con el hijo y en el área laboral. Si decide tener una pareja cuando su hijo este fuera de cuidado, es necesario organizar el tiempo como arte de la pareja y ser mujer en plenitud.

Así pues, reconocer que no pueden hacerlo todo y que está bien pedir ayuda, aprender a compartir responsabilidades, sin proyectar un sentimiento de culpa permanente, que puede resultar inconsciente en su temperamento y actitud controladora.
El Cuidado Personal es importante, mantenerse sana, cuidar su cuerpo, a través de su salud, mantener un control de su peso y de su alimentación regular la calidad de ejercicio, Priorizar el autocuidado: descansar lo suficiente. Buscar momentos para relajarse y recargar energías, incluso si es solo por unos minutos al día, debe invertir en ella. Siendo una mujer con tiempo
compartido, debe planificar y organizar y jamás descuidar de sus roles, debe estar preparada para los desafíos que la vida podría darle.

Debe aprender a delegar, sin ser perfeccionista, no acumularse de trabajo por el afán de hacerlo mejor, no dar haciendo el trabajo a los demás por quedar bien o ganar indulgencias. Enfocarse en las soluciones en lugar de quedarse atrapada en los problemas. Es necesario manejar esos impulsos emocionales.

En última instancia, la percepción de la sociedad es diversa y multifacética. Lo importante es que las madres solteras por elección se sientan respaldadas y tengan la libertad de criar a sus hijos de la manera que consideren mejor para ellos y para sí mismas.

Decidir ser madre sola, no es todo, en verdadero conflicto aparece cuando el producto viene a este mundo, el confrontar esa realidad producirá los primeros quebrantos, la imagen de una amamantando o cargando a un crio, puede resultar impactante emocionalmente, pero hay mucha tela que corta de tras de esa imagen consciente.

No todo es de farándula, también exige sufrimiento y sacrificio, similar o mayor que cualquier madre que aprende mientras su hijo le toma el examen cada día. Nadie es master o PhD en crianza de hijos. ser hijo y ser madre es paralelo, los dos se gradúan el mismo día y aprende en el camino.

Ser madre soltera por elección es un camino valiente y significativo. Implica, cuidarse a sí misma y buscar apoyo, para enfrentar el estrés de manera saludable. Aprender a pensar en función de familia, con la razón clara que ese hijo solo es un encargo, y a la vuelta del camino volverá al inicio. Estar sola.


Dr. Holguer E. Romero U.
Director de Proyecto

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Publicado

15-12-2024

Cómo citar

Romero Urréa, H. E. ., Zambrano-Villalba, C. G. ., León Samaniego, G. F. ., Suárez Lima, G. J. ., Saldarriaga Jiménez, D. G. ., Jaramillo López, M. J. ., Boconsaca Espinoza, E. T. ., Sarmiento Espinoza, P. K. ., Castro Flores, . J. A. ., Maldonado Arévalo, . D. B. ., Illescas Tapia, . T. de L., Morán Meza, . E. G. ., & Riera Morillo, . A. L. . (2024). Decidir en soledad: Madres solteras por elección en el siglo XXI. ACVENISPROH Académico. https://doi.org/10.47606/ACVEN/ACLIB0087

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