DESARROLLO COMUNITARIO: UNA VISIÓN DE PRODUCTIVIDAD DESDE EL ENFOQUE ANCESTRAL

Community development: a vision of productivity from the ancestral approach DOI: https://doi.org/10.47606/ACVEN/PH0018

Franklin Gregorio Primera  

ORCID: 0000-0002-6084-0728

 

Franklin Francisco Medina  1 2
ORCID: 0000-0003-1642-4230

 

Recibido: 17 mayo 2020                                                                        Aprobado: 30 septiembre 2020

 

RESUMEN

El desarrollo de una población está ligado a su tradición, su cultura y su historia. De allí que el conocimiento de las generaciones precedentes es vital para el progreso armonioso de la misma. Es por ello que el presente estudio tuvo como propósito el generar un constructo teórico acerca del desarrollo comunitario: una visión de productividad de la población rural desde el enfoque ancestral. Para tal fin se empleó una metodología bajo el paradigma postpositivista interpretativo, bajo un enfoque cualitativo y método hermenéutico. Utilizando como técnica de recolección de información la entrevista a profundidad y la observación participante, como instrumento las preguntas generadoras y el cuaderno de notas respectivamente. Se contó con el apoyo de cinco (5) informantes clave, en cuanto a las técnicas empleadas para el procesamiento de la información se utilizaron la categorización, la estructuración, la contrastación, la triangulación, la interpretación y la teorización. El escenario fue la comunidad de La Idea, Parroquia El Hato, Municipio Falcón del Estado Falcón. Entre los hallazgos se tiene que los conocimientos ancestrales son aquellos transmitidos especialmente de forma oral, iniciándose con una amena conversación familiar o entre vecinos sobre diferentes temas. Para la reflexión nos basamos en los conocimientos ancestrales. Concluyendo que, el desarrollo local una comunidad productiva, es cuando los elementos ambientales, sociales e identitarios se conjugan en beneficio del medio ambiente y de la comunidad considerando los elementos propios que los caracterizan.

 

Palabras clave: desarrollo comunitario; conocimientos ancestrales; tradición; registro escrito.

12  Autor de correspondencia: Universidad Bolivariana de Venezuela franklin1medina123@gmail.com                                               

 

ABSTRACT

The development of a population is linked to its tradition, its culture and its history. Hence, the knowledge of previous generations is vital for the harmonious progress of it. That is why the present study aimed to generate a theoretical construct on community development: a vision of productivity of the rural population from the ancestral perspective. For this purpose, a methodology was used under the interpretive postpositivist paradigm, under a qualitative approach and hermeneutical method. Using the in-depth interview and participant observation as an information gathering technique, as an instrument the generating questions and the notebook respectively. Five (5) key informants supported it. Regarding the techniques used for information processing, categorization, structuring, contrasting, triangulation, interpretation and theorizing were used. The setting was the community of La Idea, El Parroquia El Hato, Municipio Falcón of the Falcón State. Among the findings is that ancestral knowledge are those transmitted especially orally, starting with a pleasant conversation with family or neighbors on different topics. For reflection we rely on ancestral knowledge. Concluding that, the local development a productive community, is when the environmental, social and identity elements are combined for the benefit of the environment and the community considering the elements that characterize them.

Keywords: community development; ancestral knowledge; tradition; written record. 

Introducción

El hombre ancestralmente ha visto la necesidad de ir conociendo más y mejor su entorno, para mantener una relación armónica con sus semejantes y los factores ambientales que en él se encuentra. Del mismo modo, ha ejecutado un conjunto de actividades, aprovechando los recursos obtenidos directamente de la naturaleza para favorecer su permanencia y evolución trascendental. Se obtiene beneficios directos e indirectos de su entorno (ambiente), haciendo uso del aprendizaje procedente de la practicidad o experimentación, propia de su capacidad de observación. Estos conocimientos han ido pasando de generación en generación, hoy en día llamados saberes ancestrales, populares o tradicionales.

Los conocimientos ancestrales son aquellos transmitidos especialmente de forma oral, iniciándose con una amena conversación familiar o entre vecinos sobre las diferentes expresiones como prácticas y métodos agrícolas (siembras, cosechas, curra de animales), danzas, ceremonias, entre otras. Constituye esto el acervo cultural de los pueblos o comunidades rurales. En este contexto, Levi-Strauss (1992), indican que:

los pueblos poseen un conocimiento exacto del medio y sus recursos, que al pasar de generación en generación varían en el tiempo y el espacio; cada generación va aportando nuevos elementos culturales que poco a poco transforman los modos de representación sin alterar la esencia de estos valores (p. 39).

Asimismo, los conocimientos ancestrales tienen el objetivo no solo de promover los valores dentro de las sociedades, sino que también ayudan al desarrollo económico, científico, tecnológico, ambiental, entre otros. Este tipo de filosofía, guardada por muchos milenios, le ha permitido al hombre (campesinos y/o comunidades rurales) la autosuficiencia alimentaria hasta la actualidad. Además, no tiene ningún impacto negativo sobre el ambiente, durante el empleo de los recursos que este suministra. En ese sentido, Merçon (s/f) expresa que:

El desarrollo comunitario como el proceso de promoción de formas de relación productiva que transformen la organización comunitaria de manera global resultando en el mejoramiento de la vida de individuos y del grupo en sus aspectos económicos, culturales, socio-políticos y ambientales (p. 1).

Por ende, el desarrollo local tiene como propósito principal elevar la calidad de vida del hombre e impulsar transformaciones diversas de orden socioeconómico que permitan mejorar su bienestar a partir de las personas en el marco de sus realidades territoriales concretas y específicas. De igual forma, parte de las potencialidades del medio ambiente (recursos naturales) que se tienen en el territorio o comunidad determinada. Como los aspectos culturales, sociales, idiosincrasia, creencias, tradiciones que permitan obtener a los habitantes de esa comunidad una mejor calidad de vida, estableciendo un contacto directo y armónico entre hombre y naturaleza. 

Al revisar las características del Desarrollo Estratégico que busca favorecer alternativas que permitan apoyar el desarrollo de la nación a partir de la ciencia desde una perspectiva crítica humanista, emancipadora y generadora de un pensamiento creador y de una praxis educativa impregnada de un sentido ético, al servicio de las necesidades y aspiraciones comunitarias, a partir de lo colectivo y lo local. Esto nos permitió verificar la pertinencia de esta temática dado que parte del conocimiento ancestral de las comunidades rurales como escenario para generar investigaciones que contribuyan con el desarrollo económico, social, político, cultural y la emancipación de los pueblos.

Un acercamiento con la realidad

La comunidad de La Idea debe su nombre y fundación a un joven llamado Genaro Rodríguez, que salió en busca de un árbol llamado dividivi con el propósito de teñir el cuero de zapato. En ese trayecto las nubes se oscurecieron y comenzó a llover fuerte, el joven se colocó debajo de un árbol de Guayacán y dijo al dejar de llover: haré una casa aquí, de acuerdo al testimonio de los habitantes y algunos documentos legales. En el año 1806, el joven contrajo matrimonio con una joven llamada Justa Peña, natural del Otro Hato, lo que lo obligó a cumplir su idea de fabricar la casa donde años atrás había pensado, al tiempo la vendió al Sr. Cundino Blanco, natural de la comunidad de Charaima.

 

En sus inicios, la población de La Idea era de escasos recursos económicos, por lo cual pocos de sus habitantes tenían la posibilidad de asistir a la escuela; ya que la comunidad no contaba con una y la más cercana estaba ubicada en la comunidad de Baraived. Años más tarde se construyó una escuela en la población de Charaima, una población más cercana. Allí solo se impartía la educación primaria. Los jóvenes que obtenían el sexto grado de educación se trasladaban, para seguir estudiando, en burro a Pueblo Nuevo capital del Municipio Falcón, para estudiar el bachillerato.

La comunidad de la Idea no cuenta con un registro escrito de los acontecimientos que han ocurrido puesto que nadie se dio la tarea en registrar y guardar para las generaciones futuras ningún tipo de datos. Según relatos de personas de la comunidad, para el inicio de la Independencia de Venezuela esta comunidad no existía, sino que era un campo con su vegetación características de tunas, cujíes y cardones. Aún no estaba poblada. En años posteriores existían casas, pero muy dispersas con kilómetros de distancias lo único que hacían era dedicarse a la agricultura y cría de animales, siendo las casas construidas de barro.

Actualmente, Esta población cuenta con costumbres y tradiciones representadas generalmente por los festejos de origen religioso y cívico, como son las cuaresmas, la semana santa, las fiestas patronales en honor a la virgen de los desamparados en el mes de octubre, las fiestas navideñas, los carnavales. Además, de la quema de judas, que consiste en hacer un muñeco relleno tela vieja o trapos con paja y cohetes. En este mismo orden, es característico en los habitantes y sus familias después de la muerte de un familiar realizar el novenario y lo más resaltante la última noche generalmente lo realizan en su casa de habitación, así como, el cabo de año.

Eagleton (2001) define a la cultura “como el conjunto de valores, costumbres, creencias y prácticas que constituyen de un grupo específico” (p. 58). En base al concepto, las experiencias y relatos de los habitantes de la comunidad, se tiene que los aportes culturales se reflejan en una mezcla que se ha mantenido de generación en generación por ejemplo el lenguaje, vestimenta, gastronomía, formas de convivencia, costumbres, tradiciones, artesanía.

Por mucho tiempo se había considerado poco importante comprender qué tipo de relación establecen los pueblos ancestrales étnico- raciales y culturales con respecto al territorio que habitan. Sus saberes fueron señalados como meras supersticiones y no como conocimientos válidos. Se consideraba que el saber es solo el desarrollado a través de investigaciones científicas de europeos y norteamericanos. Esto se impuso hegemónicamente sobre otras formas de comprender el entorno y/o vivencias reconociendo solo dos modelos legítimos. En ese sentido, Sánchez (2010) indica que “las ciencias formales y deductivas fundadas en la lógica-matemática y las ciencias experimentales fundadas en la inducción, la observación y las relaciones de principios hipotéticos” (p. 21).  En este orden, Foucault (1971) citado por Sánchez (2010) “sostiene que no existe una sola forma de conocimiento ni verdadero ni objetivo, pues fuera del conocimiento occidental la humanidad ha tejido otras formas de abstracciones mentales igualmente válidas y rigurosas” (p. 22). Asimismo, Zapata (2002) afirma que,  todas las actividades culturales que la humanidad ha forjado a lo largo de su existencia como género se acumulan en el saber universal, como por ejemplo uso del fuego para calentarse y cocinar el alimento, las técnicas agrícolas, utilización de los metales, entre otras, que no ha sido de manera acelerada, sino que tomo miles de años, y siguen siendo utilizados sin que se vuelva a repetir la experiencia primera (p. 38).

Por lo que el conocimiento se ha ido construyendo a lo largo de la historia a partir de las vivencias propias del pueblo, sus atinos y desatinos para dar respuesta a la realidad que lo apremiaba. Se entiende que no hay una sola forma de atender dicha realidad y con conciencia que las relaciones socioculturales van a matizar la atención de una forma u otra de la misma realidad.

Meneses-Moreno (2017) establece que “hasta finales del siglo pasado se empiezan a tener en cuenta los conocimientos de las comunidades afrodescendientes quienes también están instaladas en regiones rurales desde tiempos coloniales con grandes migraciones a las ciudades”. (p. 51). Por lo que, el conocimiento de las poblaciones afrodescendientes son saberes que están asociados a la manera de mirar al mundo de estos grupos humanos que cohabitan en contextos rurales y citadinos, dándole a la realidad sus matices propios.

Propósito de la investigación

Generar un constructo teórico sobre el desarrollo comunitario, una visión de la productividad de la población rural bajo el enfoque ancestral.

Enfoque teórico Cultura ancestral

Con relación a la historia del conocimiento ancestral se tiene que la UNESCO (2001) lo define como un recurso no solamente para las comunidades locales, sino para toda la humanidad, en cuanto permiten preservar la diversidad cultural. Según la Declaración Universal sobre la Diversidad Cultural UNESCO ob.cit. se resalta que “la diversidad cultural es tan necesaria para el género humano como la diversidad biológica para los organismos vivos” (s/p). Todas las formas de conocimiento son recursos extremamente importantes para enfrentar desafíos globales tan difíciles como, por ejemplo, el cambio climático. 

Al respecto, Valladares y Olivé (2015) indican que:

el conocimiento es una entidad objetiva que se puede codificar mediante procesos cognitivos e intelectuales y en la que claramente se distingue entre lo tácito y lo explícito, la perspectiva basada-en-lapráctica enfatiza que el conocimiento se constata en la práctica y que hay un continuo entre lo tácito y lo explícito (p. 70).

Estos conocimientos versan sobre la naturaleza y sus procesos, sobre las relaciones entre sus componentes (animales, plantas y ecosistemas) y los seres humanos, además, sobre las relaciones de estos entre sí (relaciones sociales, espirituales y políticas). Para Olivé (2007) “los conocimientos tradicionales tienen un gran potencial para el desarrollo económico y social de América Latina, e incluso podrían incorporarse a innovaciones comerciales, asimismo pueden contribuir al desarrollo social de muchas maneras no comerciales” (p. 55). Villoro, (1982) “las prácticas que conducen a un conocimiento son aceptables y confiables de acuerdo con un conjunto de criterios reconocido por una comunidad, entonces ese conocimiento resultará confiable para esa comunidad” (p. 32).

Los conocimientos ancestrales son un cuerpo acumulativo de conocimientos, saber-hacer, prácticas y representaciones, mantenido y desarrollado por pueblos con historias prolongadas y a menudo transmitido de forma oral. Engloba entendimiento, interpretación, sistemas de clasificación y lengua; está basada en una cosmovisión con su lógica y valores con mecanismos para aprender, experimentar y adaptar. Es posible que ya no se esté practicando.     

Respecto a cómo son vistos los saberes ancestrales en el estado del arte, el punto de partida será considerarlos conocimientos prácticos secularmente aprehendidos, que se expresan a través de los sujetos que los portan, quienes tienen dificultad para reproducirlos a tenor de los procesos de exclusión social que han padecido e impedimentos para compartirlos en respuesta a relaciones sociales asimétricas. Estos saberes han sido re-visibilizados por exigencia del contexto, de una realidad que necesita ser socorrida y vuelve la mirada a un capital cultural que está en poder de los relegados, y que operó como báculo de supervivencia, ante la negación de otros bienes materiales y espirituales de la supuesta civilización.

Desarrollo comunitario

En cuanto a la concepción del desarrollo comunitario la UNESCO ob.cit. manifiesta que “una de las raíces del desarrollo entendido no sólo en términos de crecimiento económico, sino también como un medio para lograr un balance más satisfactorio intelectual, afectivo, moral y espiritual” (s/p). En este sentido, Merçon ob cit. indica que “desde esta perspectiva, el desarrollo comunitario es considerado un proceso inclusivo en el cual la diversidad de culturas promueve la flexibilidad y heterogeneidad simbólica de las cuales se beneficia la sustentabilidad” (p. 3).

Mientras que Rionda (2010) define al desarrollo coma el crecimiento acorde a la aspiración de la sociedad, en dar a cada quien lo que merece de acuerdo a sus necesidades, capacidades y democrática en el sentido que todos tengan la misma oportunidad de participación, de realización, de decisión y de elección (p. 15).

Al respecto, dichos autores consideran que el término desarrollo comunitario tiene un espectro más amplio que el mero hecho económico invitando a mirarlo como la posibilidad real de suministrar bienes y servicios a cada ciudadano en atención a sus necesidades y capacidades. Así mismo, Reyes (2002) dice que desarrollo,

es la condición de vida de una sociedad para satisfacer sus necesidades de los grupos y/o individuos con el uso adecuado de los recursos y los sistemas naturales como los bienes y servicios, que se encuentran al alcance de los grupos sociales el que implicaría una mayor integración social y económico que permitirá una disminución de grupos viviendo en condiciones marginales (p. 67).

De alguna manera se asocia desarrollo comunitario a la prestación de bienes y servicios que garanticen la mejora sustantiva de la calidad de vida, sin vulnerar el equilibrio ambiental.  Para Alburqueque y Pérez (2010) se trata naturalmente, “del proceso que intenta lograr una mejora del ingreso y de las condiciones y calidad de vida de la gente que vive en un determinado ámbito territorial” (p. 22). La idea central remarca en la necesidad de establecer un vínculo orgánico entre los aspectos económicos y sociales del desarrollo, entendidos como una unidad integral con el objetivo de ayudar a los seres humanos haciéndolos más saludables, cultos, participativos y solidarios con los demás.

Sistematización 

Para Jara-Holliday (s/f) la palabra sistematización es, “utilizada en diversas disciplinas, se refiere principalmente a clasificar, ordenar o catalogar datos e informaciones, a ‘ponerlos en sistema’. Es la noción más común y difundida de este término” (p. 3). En ese sentido, la Fundación Cepaim (2013) indica que:

la sistematización es una herramienta metodológica que puede ser útil no sólo para el colectivo y los colectivos con los que intervenimos, sino también para otras personas y colectivos. Se trata de una herramienta que puede posibilitar que el grupo, solo o acompañado por otras personas, pueda reflexionar, cuestionarse, aprender y consensuar líneas de actuación para próximas prácticas (p. 1)

La sistematización es un método destinado al estudio de realidades de impronta sociológica, cultural, política y económica, entre otras. Consiste en una actividad retrospectiva y construccionista que se cumple con el propósito de describir experiencias, profundizar en su estudio y comprensión, y precisar las coordenadas epistémicas que conforman su identidad teórica. Además, busca evidenciar los conocimientos enraizados en las experiencias de personas, colectivos e instituciones. Para esta investigación resulta relevante el sistematizar las experiencias en desarrollo comunitario propios de la vida comunitaria, colocándolas al servicio de la misma comunidad.

Francke y Morgan (1995) indican que con la sistematización se busca compartir la experiencia vivida con otras prácticas realizadas de manera similar, sobre todo en el proceso de enseñanza. Surgen, así, aprendizajes significativos a partir de la experiencia, aportes hacia una reflexión teórica, de la que emerjan construcciones, teorías que pueden ser aprovechadas por generaciones futuras, que surjan de todos los conocimientos generados de prácticas sociales concretas.

Registro histórico

Cada practica social va generando conocimientos que surgen de la experiencia vivida, si la misma es recolectada, es reguardada la vivencia empleando para ello la escritura o los apoyos tecnológicos (videos, fotografía), entre otros, dichas experiencias se constituyen en el histórico comunitario que podrá ser revisado a futuro para entender como respondía la comunidad ante una realidad que se le presentaba. Al respecto, Rodríguez & Rodríguez (2017) mencionan que “las diversas formas en las cuales el conocimiento histórico se origina, evalúan y divulga, encuentran asociaciones íntimas en base a las posibilidades, intereses y limitaciones de cada fase del desarrollo humano colectivo” (p. 281).  

Para Carr (1999) “la importancia del conocimiento de la historia es un aspecto más que evidente para la comprensión del hombre y su relación con la sociedad” (p. 84). Dicho conocimiento fortalece el acervo histórico de esa población.

El registro histórico para Holder (2015) es un tema que sociedades más preparadas (y educadas) que la nuestra le prestan particular atención. La protección y preservación de documentos, en parte, es lo que garantizará el conocimiento futuro de la lucha por la supervivencia de las sociedades de estos tiempos, sus triunfos y sus fracasos (s/p).

El registro histórico según Durand (1992) permite “el redoblamiento de los momentos y el desdoblamiento del presente” (p. 446). Mientras que Cabrera (1981) considera que el registro histórico:

no ha sido causado tanto por el cambio de lugar, ni por las adaptaciones necesarias del grupo a sus nuevas condiciones de vida, o por la acción del tiempo que destruye todo, sino más bien por la imposibilidad de reencontrar en todos los actores complementarios (p.

9).

El mirar el presente desde la relectura del pasado instalado en el imaginario colectivo, desde el registro histórico de las experiencias vividas, le imprimen mayor energía a las acciones que como sociedad debemos poner en práctica en los tiempos actuales. Se tiene el conocimiento que los contextos son cambiantes y el ser humano debe adaptarse a los nuevos escenarios que le toca vivir y accionar mirando su experiencia pasada, pero empleando estrategias innovadoras.

Tradición

La tradición está vinculada con la cultura de los pueblos, dado que la misma forma parte de su cultura popular. En este sentido, Eagleton ob. cit. indica que “la cultura es el conjunto de valores, costumbres y prácticas que constituyen la forma de vida de un grupo específico” (p. 58). Para Merçon ob. cit. “una fuerte base cultural común (costumbres y tradiciones) puede favorecer la cohesión social y el rescate de modos ancestrales y menos destructivos de producción, impulsando de esta manera el cambio hacia formas de vida comunitaria socio ambientalmente más sustentables” (p. 3).

La tradición puede ser vista como una herencia dejada por nuestros antepasados y son el resultado de sus prácticas ancestrales. Si son miradas adecuadamente, entonces podrían animar la productividad apostando por el equilibrio ambiental. En este sentido, Pajares (2001) establece que: “las prácticas ancestrales se refieren a los conocimientos y prácticas desarrolladas por las comunidades locales a través del tiempo para comprender y manejar sus propios ambientes locales” (p. 142). Para Macías-Reyes (2012) las tradiciones “son costumbres, ritos, usos sociales, ideas, valores, normas de conducta, históricamente formados y que se trasmiten de generación a generación; elementos del legado sociocultural que durante largo tiempo se mantienen en la sociedad o en distintos grupos sociales” (p. 31). 

Metodología

El estudio del desarrollo comunitario desde el enfoque ancestral, se realizó bajo la corriente del pensamiento postpositivista, bajo un enfoque de naturaleza cualitativa, para Generar un constructo sobre el desarrollo comunitario de la población rural desde el enfoque ancestral.

Es así como la presente investigación se inscribió en el paradigma interpretativo, empleando el método hermenéutico, que tiene como finalidad la interpretación del fenómeno estudiado. Esto permite obtener una comprensión de la información recolectada e interpretar la concepción que poseen los pobladores de zonas rurales sobre el desarrollo comunitario y el aporte ancestral.

Las técnicas de recolección de la información empleadas fueron la entrevista a profundidad y la observación directa, los instrumentos utilizados fueron las preguntas generadoras y el cuaderno de notas. Fueron cinco (5) los informantes clave miembros de la comunidad. En cuanto a las técnicas empleadas para el procesamiento de la información se utilizaron la categorización, la estructuración, la contrastación, la triangulación, la interpretación y la teorización. 

El escenario de investigación 

El escenario fue la comunidad rural de la “La Idea”. Fue fundada en el año 1829. La comunidad está conformada por: 109 casas, 135 familias y 365 habitantes, de acuerdo con los datos aportados por el Comité Local de Abastecimiento y Producción para el año 2019. Esta población cuenta con los servicios básicos de electricidad, agua potable, un ambulatorio rural tipo I, en cuanto a la educación dispone de una institución educativa que atiende a niños y niñas desde educación inicial hasta el 6to grado. En cuanto a la comunicación dispone de carretera de intercomunicación asfaltada, calles sin asfaltado y el servicio telefónico es por vía de telefonía móvil. Posee una organización comunitaria de concejo comunal, mesas técnicas, CLAP y una organización religiosa.

Hallazgos 

En concordancia con la información recaba por medio de la entrevista en profundidad aplicada a los sujetos informantes y luego de haber realizado el proceso de categorización y estructuración, se procede a la triangulación de las categorías emergentes del proceso de las entrevistas. 

A continuación, se muestra el cuadro 1, en el cual se detalla la triangulación de la categoría Conocimientos Ancestrales. Se muestra la opinión de los informantes clave, la postura de los teóricos sobre la categoría que emergió y la percepción de los investigadores, en la que se resaltan los conocimientos ancestrales procede de las vivencias y experiencias de las sociedades, conocimientos que resaltan el equilibrio existente entre desarrollo y naturaleza.

Cuadro 1. Triangulación Categoría Conocimientos Ancestrales 

 

 

 

En el cuadro 2, se presenta la triangulación de la categoría Desarrollo Local. Se muestra que este término está íntimamente relacionado con calidad de vida, y se observa mejoras importantes en las condiciones socioeconómicas de las comunidades. Por lo que en este cuadro se detallan la concepción de los informantes, así como la postura de los teóricos y la perspectiva de los investigadores. 

Cuadro 2. Triangulación Categoría Desarrollo Local  

 

 

La cultura se trasmite de manera oral y son los abuelos en las diversas sociedades los encargados de trasmitirla. Así se devela durante la triangulación de la categoría Registro Escrito correspondiente al cuadro 3, donde se presenta la concepción de los informantes, la postura de los teóricos y la percepción de los autores acerca de esta categoría.

Cuadro 3. Triangulación Categoría Registro Escrito  

 

 

 

En el cuadro 4, se presenta la triangulación de la categoría Tradición, en el que se indica la concepción de los informantes, así como la postura de los teóricos, pero también el punto de vista de los autores sobre la categoría, para quienes la tradición es la expresión viva del gentilicio de la población La Idea, el cual se ha ido consolidando de generación en generación.

Cuadro 4. Triangulación Categoría Tradición   

 

 

 

La teoría que emerge

Zumthor (1989) la tradición es la serie abierta, indefinidamente extensa en el espacio y en el tiempo, de las manifestaciones variables de un arquetipo (arquetipo hace referencia a las virtualidades de la tradición, al eje o núcleo que preexiste y sobrevive a cada interpretación), ya que más que un decir que se repite, es una forma de ser, interiorizada en la conciencia de los que la vivieron (p. 67). La tradición es la expresión de la vida comunitaria de la población de La Idea, por cuanto en el momento que la pone en práctica es cuando se nota el gentilicio de personas sencillas, amables y serviciales que son. Por tal motivo hay que preservar y aumentar las manifestaciones tradicionales de la población de la idea sobre todo su gran variedad de platos típicos que poseen y sobre todo su diversidad de riquísimos postres.


La población de La idea en el estado Falcón tiene el derecho y el deber de mantener y desarrollar su identidad, su cultura, su cosmovisión, sus valores ancestrales, su espiritualidad tanto a nivel individual como colectiva. Es por ello, que el Estado tiene la obligación de fomentar la valoración y difusión de las manifestaciones culturales de los pueblos, la educación propia impregnada de elementos socioculturales, valores y tradiciones. Se fomente la cultura de generación en generación y al mismo tiempo permitan establecer un sistema de desarrollo en beneficio de las personas, comunidad, localidad o región.

Son los conocimientos ancestrales, los saberes históricos auténticos que pasan de generación en generación en una comunidad o localidad. De manera que se necesita la participación activa de cada uno de los que hacen vida en la misma para que se puedan mantener en el tiempo y perpetuándose más allá de la unidad de tiempo cuando emergieron, como elementos característicos que los identifican. De igual manera, para que estos conocimientos ancestrales perduren y se transfieran de generación en generación se hace imprescindible la participación y el compromiso por cada uno de los habitantes de la comunidad de La Idea en el estado Falcón.

Los conocimientos ancestrales permiten a los actores sociales estar en contacto directo con la naturaleza haciendo uso de cada uno de sus recursos que hacen posible la supervivencia y el mantenimiento de la especie humana, así como el traspaso y mantenimientos de factores sociales, económicos, culturales, educativos, ambientales que los caracterizan.

Los conocimientos ancestrales están íntimamente relacionados con el desarrollo local dado que, promueven el saber comunal a través de la participación individual y colectiva para la transmisión de los conocimientos originarios. Además, permiten que se logre un sistema de producción sustentable que parte de los elementos propios que brinda la naturaleza. Del mismo modo, buscan la integración sociocultural que inician desde el desarrollo de los sujetos y de ahí a la totalidad de la comunidad como un todo.

Con el aporte de los registros históricos de los hechos que han acontecidos en la comunidad se logra reforzar este conocimiento ancestral y se puede observar y detallar la evolución de la comunidad, además del saber de los personajes característicos que han pernotado o vivido en la población, con lo cual se pudiese divulgar esta información en las generaciones futuras y pudiese servirles de ejemplo de cómo surgieron e hicieron progresar a la comunidad en tiempo difíciles.  

Con el registro histórico, se pudiese tener una sistematización de las tradiciones, los festejos comunitarios, los platos típicos y se registraría la vasta dulcería local, con lo cual se expondría a la comunidad, visitantes y al estado de la variedad gastronómica que dispone esta comunidad. Pero también, ese mirar y hurgar en los registros históricos de la comunidad La Ideal permitió, al entrelazar los hechos históricos, develar elementos que denotan el desarrollo comunitario que se ha dado a lo largo del transitar histórico de esta población rural.

Reflexiones

El desarrollo local busca mejoras del patrimonio natural y cultural. Es decir, un equilibrio entre el medio ambiente y los aspectos culturales e históricos como elementos básicos de desarrollo.

 Se toma como base que los conocimientos ancestrales y el desarrollo local una comunidad es productiva cuando los elementos ambientales, sociales e identitarios de una comunidad se conjugan en beneficio del medio ambiente, de la comunidad y de las personas. Se toma en consideración los elementos propios que los caracterizan, a sabiendas que las personas formamos parte de ese medio ambiente y nuestro accionar debe propiciar su equilibrio armónico para que se mantenga la vida en el planeta.

Los actores comunitarios juegan un papel preponderante en la transmisión de los conocimientos ancestrales, al mismo tiempo en la aplicación de estrategias que coadyuven al desarrollo local como paradigma de progreso para lo cual se requiere de remirar su historia para extraer los aprendizajes que subyacen en el imaginario colectivo de la comunidad. Pero estas, a su vez, deben organizarse y ejecutar actividades en la que estén inmersas ambas categorías entrelazadas, apoyándose mutuamente.

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