VALORES DEL PUEBLO PEMÓN: UN ACERCAMIENTO A TRAVÉS DE LA HISTORIA DE VIDA DE KENDALL DONALD MITCHELL

Values of the people pemón: an approach through the life history of kendall donald mitchell 

 

Altenice de Jesús Serrão-Amorim

Profesora de Educación Básica del Gobierno del Estado de Roraima

alteamorim@gmail.com

ORCID: 0000-0001-7308-2762

 

Luis Medina Beltrán-Osio 

Instituto Pedagógico Rural El Mácaro “Luis Fermín” apichuai@gmail.com

ORCID: 0000-0002-9889-7463

 

Recibido: 01 de septiembre, 2018 | Aprobado: 05 de diciembre, 2018

Resumen

El propósito de esta investigación fue interpretar en el discurso la importancia de la familia y los valores en el legado de vida de Kendall Donald Mitchell, de la comunidad indígena de San Francisco de Yuruani, del Municipio Gran Sabana, del estado Bolívar, en Venezuela. A través de este trabajo se develan los acontecimientos socioculturales más relevantes de una relación dialéctica relacional de los actores. El paradigma al cual se adscribe la siguiente investigación es el interpretativo bajo una corriente fenomenológica hermenéutica. El método de investigación es la historia de vida, la cual permitió comprender al individuo desde el marco de sus propias vivencias y experiencias. Para la recolección de la información se utilizaron la observación participante, la entrevista a profundidad y el diario de campo. Los resultados reflejan el principio de unidad como valor fundamental, siendo la familia su mejor expresión y en este contexto surgen los valores que permiten acercarnos a la condición humana en un mundo de relaciones.

 

Palabras clave: historia de vida; valores; familia; comunidad indígena.

 

Asbtract

The purpose of this research entitled: Pemon Peoples values: an approach through the life story of Kendall Donald Mitchell, was to interpret in the discourse the importance of family and values in the life legacy of Lord Kendall Donald Mitchell of the indigenous community of San Francisco de Yuruani, of the Gran Sabana Municipality, Bolívar State. Through this work the sociocultural and most relevant events of a relational dialectical relationship of the actors are unveiled. The paradigm to which it is ascribed is the Interpretative under a phenomenological hermeneutical current. The research method is the history of life, which allowed understanding the individual from the context of their own experiences. For the collection of the information, the participant observation, the in-depth interview and the field diary were used. The results reflect the principle of unity as a fundamental value, with the family being the best expression and in this context the values that allow us to approach the human condition in a world of relationships arise

 

Keywords: Historical of Life, Values, Indigenous Community.

 

La identidad histórica a través de la oralidad

La identidad cultural, traducida en este caso en familia y valores, ha estado presente históricamente en todas las sociedades. Salazar (2006) señala que “el abordaje de este fenómeno es complejo por las múltiples implicaciones políticas, económicas, culturales, sociales, psicológicas y educativas.  Como referencia teórica se plantea un nuevo paradigma: la subjetividad ha sido valorada como condición humana para realizar esta investigación” (p. 65). Por otro lado, un referente  importante es Ferraroti quien, con su obra Historias e Historia de Vida (1997), da un aporte teórico importante: “cómo leer una sociedad a través de un individuo”.

Él es quien plantea la búsqueda de la verdad a través del sentido y significado de la palabra del otro, en una relación interactiva recíproca entre el investigador y el informante, en la que el individuo, desde un corte vertical, representa lo individual y el corte horizontal, la sociedad. La historia de la vida cotidiana está considerada como la única, la auténtica; es el centro con el que debe relacionarse todo lo demás. Rosas (2013) señala: 

La historia oral exigida y crítica de sus propias formas, motivaciones y finalidades, parece ser un puente imprescindible para unir historia y memoria. Sea como un uso de fuentes preferentes o como un nuevo tipo de historiografía; ella es un territorio de límites imprecisos y espinudos. Hoy sabemos que no basta, con que una corriente historiográfica se autocalifique de "popular" o social, para quedar a salvo de construir también convenientes y castrantes historias "oficiales" de actores y sujetos cuyas identidades y roles han sido definidos a priori.

[…] La historia oral, como momento integrante de la Nueva Historia, no es una "alternativa", ni un parche, ni una posibilidad cuando "faltan" otros medios de historiar, un espacio social, un grupo, una comunidad o a miembros de ella. La Historia Oral no viene a suplir la "falta" de documentación y fuentes de otra naturaleza, ella es en sí misma, una forma imprescindible e insustituible de comprensión de significaciones sociales, culturales y personales en la historicidad de los actores, sujetos y movimientos sociales.

 La historia de vida

La mayoría de los seres humanos conocemos nuestra historia personal. Este conocimiento proviene de los aportes de las personas significativas que nos han cuidado y querido, de la cultura y del contexto social del que provenimos. Se constituye de forma involuntaria en una referencia, en una especie de hoja de ruta; nos habla de quiénes somos y de lo que se espera de nosotros.

La configuración específica y situacional de los diferentes planos contextuales característicos de la aplicación del método biográfico, bien se puede observar en los escenarios narrados por el informante en su historia de vida.  Por tal motivo, fue la metodología seleccionada para recorrer este trayecto vivencial, pues con ella se conocerá también la historia de las costumbres indígenas y los valores que caracterizan al pueblo pemón.

En cada momento del relato aparecen situaciones, ejes de significación, que actúan en un plano general-particular de su trayectoria de vida, en el que se muestra el contexto del informante con toda su riqueza dinámica, comunicacional, dialógica e interpretativa. Es por ello que el contexto es constituyente de la historia narrada y de vida de Kendall Donald Mitchell, nuestro informante.

Toda identidad es un proceso evolutivo y continuo. Ello condujo a la necesidad de establecer en qué momento el protagonista se inserta tanto en la historia de su comunidad, como de las tradiciones y costumbres indígenas del pueblo pemón. Las experiencias vividas llenas de desafíos por este narrador han dejado huella en la comunidad indígena de San Francisco de Yuruani. Él es un relator de historias y conocedor de hermosos paisajes de la Gran Sabana como, por ejemplo, el majestuoso Monte de Roraima, ya que se desempeña como guía turístico de esta zona. Se plantea así la necesidad de trabajar en su historia, sus orígenes, su pasado, para que no se desvanezca ni se pierda, en dos aspectos muy importantes que le han generado un gran respeto dentro de la comunidad: el cultivo de su familia y sus valores.

Se define el trabajo de historia de vida como una forma estructurada y comprensible con la ayuda de una persona que hable de sí misma y dé sentido a los acontecimientos significativos de su historia, afronte los sentimientos asociados a ellos y, en definitiva, pueda compartir sus experiencias.

Los adultos mayores son depositarios y constructores de la historia de vida. El registro de los acontecimientos evolutivos, emocionales, conductuales y familiares son de su exclusiva responsabilidad adquiriendo, en este caso, las funciones de protector y trasmisor de los recuerdos.

El Tapuy

Haciendo honor al pueblo pemón, he querido darles a mis apartes investigativos de un término originario, en este caso, la palabra “Tapuy”, cuyo significado es casa. ¿Qué mejor palabra para una historia de vida sobre familia y valores? A continuación se presenta la descripción de cada uno de los elementos que configuran al Tapuy dentro de esta investigación y que serán los hilos conductores de esta historia:

        TAPUY I. Cruzando hilos en un entramado de vida: aquí encontraremos: tejiendo la realidad en estudio, los propósitos de investigación y la importancia del estudio.

        TAPUY II. Se refiere a los saberes que iluminan la investigación, en el cual se presentarán los antecedentes y los elementos teóricos.

        TAPUY III. Es el recorrido metodológico en el que se mostrará la perspectiva epistémica, el enfoque paradigmático, la matriz de investigación, las técnicas e instrumentos de recolección de información y las técnicas de interpretación de los hallazgos.

        TAPUY IV. Tejiendo familia y valores a través de una vida en el que encontraremos a Kendall Donald Mitchell desde sus vivencias y sus recuerdos atesorados: preludio de familia y valores. Cuando las palabras hablan. Acercándonos al personaje. La familia:

el crisol que irradia. Cuando la teoría emerge de la propia vida. 

        TAPUY V. Reflexiones desde la inquietud del pensar. 

TAPUY I. Cruzando hilos en un entramado de vida

Tejiendo la realidad en estudio

Moreno (2002) explica que ha sido necesario el vuelco epistemológico de los últimos años que reivindica la subjetividad como forma de conocimiento para que la historia de vida vuelva a ser considerada de pleno valor científico. Es por ello que los relatos que de una u otra manera tienen como tema y contenido lo biográfico y lo autobiográfico, las memorias personales, los testimonios de vida, etc., con la finalidad de explicar un tema a través de una historia de vida. 

En un intento por conocer el entorno de una comunidad indígena Pemón de San Francisco de Yuruaní, desde su esencia, el foco, más que en la “observación”, fue puesto en la “participación” activa de esta persona que resulta un componente ineludible. Lo vivido, lo compartido, desde la familia y los valores, tiene preponderancia sobre lo objetivo y con el mundo que lo rodea al lado de sus seres queridos, su familia.

Por otro lado, el apoyo familiar es la fuerza que garantiza la seguridad, la cual se puede lograr mediante la integración recíproca de sus miembros, la paciencia, la bondad, la comprensión y el cariño que manifiesta cada uno de sus integrantes permitiendo un ambiente de seguridad necesario para el vivir diario, ya que mientras más apoyo prevalezca este tendrá mayores posibilidades de enfrentar y superar las dificultades que se presentan y que puedan alterar la estabilidad familiar.

Moreno (2002) menciona que “el apoyo familiar está enmarcado dentro de tres aspectos fundamentales: lo económico, lo físico y lo psicológico. El hogar es el lugar donde el individuo habita y satisface sus necesidades tanto espirituales como materiales, preparándose para luego interactuar en la sociedad”. El apoyo económico contribuye a mejorar la calidad de vida del grupo familiar. El apoyo físico genera confianza y protección entre los miembros del grupo familiar y el apoyo psicológico se visualiza a través del amor, la comprensión, la ternura y la dedicación, permitiendo el fortalecimiento de los lazos afectivos en el grupo familiar (Aceves, 1999).

Tomando en cuenta lo antes expuesto, se puede afirmar que es la familia y el apoyo que prevalezca en el seno de la misma, lo que determinará el grado emocional de sus miembros, narrando los acontecimientos más significativos que los engloba con su educación propia, su cultura, en el trabajo y con los sentimientos compartidos. En concordancia con lo expresado, el presente estudio desarrolló, a través de una historia de vida, las vivencias de Kendall Donald Mitchell y su relación con el pueblo pemón.

En este sentido, explicar los valores y el significado que estos tienen en la vida del hombre implica cierta complejidad debido al orden abstracto donde ellos se ubican, es decir, que no pueden ser observados, ni son objetos o acontecimientos concretos. A la luz de esa premisa es indispensable comentar que, dentro del contexto familiar, la acción educativa y vivencial de los valores debe orientar sus objetivos en la ayuda de sus integrantes, en función de producir una activa simbiosis en lo familiar, comunitario, académico y espiritual. Al respecto, Marín (2003) sostiene:

Los valores son elementos de un contexto social y cultural por lo que son formulados, enseñados y asumidos dentro de una realidad concreta y no como un ente absoluto. Es una experiencia subjetiva, la idea con que la conocemos y, además, es real; existe o es realizable entorno al hombre, convirtiéndose en aquello a lo que se aspira, se desea en cuanto representa un atractivo o bien estimable que trae satisfacciones o mejoras en el individuo o en la sociedad. (p. 83)

La crisis en todos los ámbitos de la vida pública venezolana corroe los cimientos de la sociedad: familias desintegradas, falta de responsabilidad del padre, de la madre o de ambos; la migración obligada de muchos en búsqueda de nuevas oportunidades, los asesinatos injustificados, la falta de afecto de los hijos, entre muchos otros. Se observa a diario hijos que mandan a asesinar a los padres por una casa o una herencia, esto refleja la falta de valores que se traduce en la ausencia de respeto, honestidad, solidaridad, tolerancia y amor. En un escenario tan poco alentador es que este trabajo toma importancia ya que a través de una historia de vida se presenta a un hombre correcto, fundador de una familia ejemplar; un ser humano que ha demostrado a lo largo de 60 años grandes valores que se traducen en el bienestar comunitario.

La identidad cultural involucra el conocimiento de tradiciones, costumbres y creencias de un pueblo; está fundada en la memoria colectiva, en tanto mecanismo de retención de información, conocimiento y experiencia, ya sea en el nivel personal como en el social, que solo puede reflejarse en la vivencia, es decir, en cuanto práctica manifiesta en la cotidianeidad de la gente. Es por ello que en este estudio se busca interpretar la historia de vida de un oriundo de la comunidad indígena pemón de San Francisco de Yuruaní.

El sentido cultural de la historia del protagonista permite contar su vida a través de factores importantes como el devenir de la organización y la participación comunitaria, las tradiciones, los valores, la familia y la identidad del pueblo pemón. A través de la restauración de las vivencias se ubican las fortalezas que tiene Kendall Donald Mitchell y también sus debilidades, se identifican las formas en que ha enfrentado los liderazgos de los distintos actores sociales, en diferentes momentos históricos, ya que se ha hecho uso del pasado en la estructuración de las ideologías que sustentan tanto a los procesos de identificación social como a sus propias raíces ancestrales.

TAPUY II. SABERES QUE ILUMINAN LA INVESTIGACIÓN

Biografía de Kendall Donald Mitchell

Kendall Donald Mitchell nació el 1 de febrero de 1959, en Guyana. Tiene 59 años de edad y es hablante de la lengua pemón taurepan, además practica las lenguas indígenas akawayo, kamaracoto y arekuna. Profesa la religión adventista del 7mo Día. Su esposa es Matilde Delia Pérez, indígena pemón, de 54 años de edad. La familia trabaja en el restaurant “Yaricu”, así llamado en honor a su nieta. De esta unión nacieron sus 3 hijos: Naty, hija de su esposa, pero criada por él; Michelle Delia, hija de ambos y Marvin Kendall. Este último es adoptado, hijo de su cuñada (su sobrino), fue criado por esta familia pero conoce su historia. Su esposa tuvo las dos niñas por cesárea y no podía tener más hijos por recomendaciones del médico, pero anhelaba un varón. Al enterarse de que su hermana estaba embarazada y esperaba un niño, la cuidó y acordaron que se lo daría en adopción. Desafortunadamente, su cuñada murió cuando el niño tenía 5 años de edad. En la actualidad este joven tiene 21 años y toca y canta en la Iglesia Adventista en un cuarteto con su padre y hermanos biológicos.

En el año 1965, cuando Guyana era British Guiana, Kendall Donald era un niño de 6 años. Su infancia transita en los episodios políticos más transcendentales de esa tierra. Al independizarse Guyana de la Gran Bretaña -1968- afloran los conflictos políticos contra el comunismo. Su cuñado, esposo de su hermana mayor, se transforma en un líder indígena en el norte. Por el río Kamatrag, por Rupununi, donde estaban los amerindios, conjuntamente con los hermanos Hads, hacen un plan para derrocar al socialista Jorge Borjan, piden ayuda a Venezuela, gobernada por Raúl Leoni. Intentan recuperar la Zona en Reclamación pero no se lograron los objetivos entonces cruzó la frontera venezolana con su cuñado y hermanos, buscando protección y es en ese instante que se convierte en un refugiado. Su padre se quedó en Guyana y años después llegó a Venezuela. Fue huérfano de madre a los 10 años, dejándole un fuerte vacío emocional. 

El origen de Kendall Donald es muy activo. Recién llegado a Venezuela, se asienta al norte del Parque Nacional Canaima, específicamente por Kamarata, ya que su padre tenía parientes por esta zona. Por el sur están los parientes maternos. 

Los pemón akawayos, en el año 1968, tratan de rescatar a Guyana para unirla a Venezuela debido al territorio que se estaba reclamando, pero fue un fracaso: 

Mi pensar era que los líderes gubernamentales de Venezuela dieran la cédula de identidad como venezolanos a los guyaneses y tratar de forzar la unión entre ambas tierras, pero no fue así, otros piensan de otra manera. En 1994 mi nombre empezó a recorrer los libros de turismo en varias empresas, por las publicaciones de Valentina Quintero, entre otros periodistas.

En 1999, Kendall Donald vive afortunadas experiencias. Fue entrevistado por la escritora Elizabeth Clein, quien reportaba artículos turísticos de restaurantes y posadas del país. Asistió a un gran evento de turismo el 22 de febrero de 2000, en Chicago, fue el único indígena pemón que participó, representando a New Frontery y a Venezuela. A partir de este acontecimiento la empresa tomó mucho auge comercial favoreciendo el turismo en la zona ya que compraron dos locales para construir habitaciones en Santa Elena de Uairén.

En el año 2007 comienzan los momentos más duros en la vida de Kendall Donald. La empresa New Frontery entró en conflicto con un compañero de trabajo, esto ocasionó graves problemas que acabaron con toda la relación laboral; la ruina se apoderó de todos. Los sacrificios que él había realizado quedaron en el olvido, perdió lo adquirido: las oficinas, los equipos de excursión y los vehículos que trasladaban a los turistas. Esto fue un fuerte golpe emocional.

Esa situación le produjo una depresión moral que lo llevó a enfermarse, se deprimió, cayó en la desolación y tuvo riesgos severos de salud. En dos semanas perdió 20 kilos, a pesar de ser un joven robusto y fuerte que había subido 337 veces al monte Roraima, Salto Ángel, Auyantepuy, Kukenán y otros lugares de la Gran Sabana, parecía un anciano y ya no se encontraba en condiciones para continuar su faena como guía turístico, actividad que tanto lo apasionaba. Así lo afirma:

Cuando me enfermé fue un golpe grande, ya que la empresa New Frontery, se aprovechó de mi nobleza, de mi humildad, de mi inexperiencia y no me pagó monetariamente lo que me correspondía como guía, por eso no trabajo más con empresas europeas, ahora tengo mi agencia turística familiar y privada. 

A pesar de este hecho tan significativo, el tiempo y la familia lo ayudaron a despertar de tan terrible decaimiento y después de 5 años inactivo logró superar esta etapa. En la actualidad vende paquetes turísticos al monte Roraima o para otros lugares de la Gran Sabana y continúa ofreciendo sus relatos, llenos de magia y mitología, que tanto lo caracterizan, haciendo más placentera y agradable la visita de los turistas.

Ha logrado incorporarse en lo que tanto le entusiasma: contar historias de su vivencia y de su cultura indígena pemón y compartir todas estas anécdotas con los visitantes. Más que una tarea es su vivir, su alegría, su pasión y hasta ahora ha subido 365 veces a los paisajes más hermosos de la Gran Sabana.

La juventud de Kendall Donald Mitchell

En la adolescencia Kendall Donald estudió en un colegio privado adventista en la ciudad de Nirgua, estado Yaracuy, denominado para aquel momento Instituto Nacional Vocacional de Venezuela (INSTIVOC), hoy en día convertido en una universidad que alberga a muchos estudiantes venezolanos.

Trabajó en el colegio para costear sus estudios desde el 5to hasta el 6to año de educación porque no tenía quien lo ayudara, ya que su familia era de bajos recursos económicos. En el año 1977, aun sin culminar los estudios de bachillerato, emprende un viaje para la ciudad de Caracas, a buscar trabajo y mejores condiciones de vida. Logró trabajar como mantenimiento en un restaurant, su permanencia fue de un año; no conforme con su condición continuó su marcha y ya para el año 1979, emprendió el viaje para Ciudad Bolívar; esta vez tuvo un poco más de suerte y trabajó vendiendo perros calientes en la calle en horas nocturnas.

Afortunadamente uno de esos días estaba por el paseo Orinoco y pasaron unos turistas norteamericanos y les habló en inglés para venderle los perros calientes, esto llamó la atención a un indígena pemón que era el guía turístico de ese grupo, compraron los perros caliente y mientras lo consumían y conversaban, el    indígena invitó a Kendall Donald a trabajar como guía, gustosamente aceptó esta aventura y al día siguiente emprendieron el vuelo (Avenza) para Canaima con destino al Salto Ángel con 12 turistas. Estas andanzas duraron 6 años.

Atrapado en su inquietud juvenil, los desafíos de Kendall Donald comienzan a brotar aceleradamente y su imaginación persiste en conocer otros lugares sorprendentes. En el año 1979, le dan trabajo en la empresa Electrificación del Caroní (EDELCA) instalando las torres de telecomunicaciones y fue en ese momento cuando experimentó su gran oportunidad de conocer los maravillosos paisajes y Tepuyes en helicóptero como el Auyantepuy y todo el alto Paragua.

También trabajó en las minas por 2 años, faena que no fue de su agrado y prefirió retornar a la zona del Roraima y fue allí cuando conoció a Matilde Delia Pérez quien, más tarde, se convertiría en su esposa. Por primera vez comienza a vivir en la comunidad de Kumarakapay conocida como San Francisco de Yuruani. En el año 1982 escala por primera vez al monte Roraima, experiencia que aventuró con unos amigos, aunque fueron sin preparación, sin equipos, ni carpa, la vivencia fue brillante: “fuimos aventurar por primera vez al monte Roraima y pasamos el frío más grande del mundo”.

Las características más resaltantes de este protagonista es su conexión con la naturaleza, su espíritu lleno de energía, incansable, deportista, fuerte y con disposición para conocer los paisajes maravillosos de la Gran Sabana:

Cuando era joven no tenía paradero, al llegar de subir el monte Roraima, me iba a jugar mi deporte preferido, el futbol siempre me gustó y mi jugador de preferencia fue Pele, lo vi como mi maestro, también me agradan otros jugadores como Rivelino, Arsinho y ahora Ronaldo, entre otros. Cuando juegan futbol los países latinos con los europeos voy por los latinos.

Un ser afectuoso y cálido

Pocos seres como Kendall logran el consenso de familiares, amigos, turistas y visitantes, frente a los sentimientos que se evocan cuando de definirlo se trata; deben existir lazos profundos que vinculan esa conexión con él al unísono. Para comprender el entramado de sus huellas y desandar sus caminos, es necesario acercarnos a su calidad humana, retomando sus ideas y percepciones de la comunidad para entender su existencia.

Valores humanos

La primera interrogante que surge es ¿qué son los valores? Distintos autores presentan diferentes concepciones al respecto. Se reconoce así, que los valores son cualidades peculiares, que poseen ciertas cosas llamadas bienes y se originan en la relación que se establece entre el sujeto valorante y el objeto valorado. Sin embargo, es necesario reconocer la existencia de valores con respecto a los actos representativos de la conducta humana, esencialmente, de la conducta moral. Según Zambrano de Guerrero (2003) todo acto humano implica la necesidad de elegir entre varios actos posibles, por ende, hay selección, pues preferimos uno a otro acto, el cual se nos presenta como un comportamiento más elevado moralmente.

Al referirse a los valores, Izquierdo (2003) reconoce que “el sujeto valora las cosas, y el objeto ofrece un fundamento para ser valorado y apreciado” (p. 13). Ello determina, según Moleiro (2001), que “las cosas no son valiosas por sí mismas, sino que tienen el valor que nosotros les damos y, por eso cada persona tiene su propia escala de valores”. También especifica que no todos nos comportamos igual ante las vivencias y los problemas de la vida, según los valores a los que les damos prioridad, le damos sentido a lo que hacemos (p. 10). Para Russell (2000): 

El valor, por lo tanto, es considerado como uno de los ejes fundamentales por los que se orienta la vida humana y constituye, a la vez, la esencia del comportamiento y otorga sentido a la actuación social e individual de las personas. Explicando el desarrollo cultural de las comunidades humanas, entonces nos referimos precisamente a los valores. Sin ellos la vida carecería de sentido, la convivencia sería imposible y el ser humano perdería completamente su dirección. 

Al respecto Reboul (2003) expresa que “los valores son universales porque cada cual puede hallarlos en su propia razón, se impone a todos los hombres y a aquellos que no los reconocen son considerados como “bárbaros” (p. 74).

Valores, familia, comunidad

Para Rojas Izquierdo, González Barrero, González Acosta y Núñez Herrera (2010) los valores como formaciones motivacionales de la personalidad nacen y se desarrollan a lo largo de la vida del ser humano en un complejo proceso educativo en el que intervienen la familia, la escuela y la sociedad. Estos autores definen “valor” como los significados socialmente positivos de las cosas en el proceso de la praxis humana; de esta definición se infiere que es la sociedad la que asigna y decide lo “valioso de una cosa”, entendiendo está en el sentido kantiano: como procesos, objetos, fenómenos, inclusive comportamientos y personas, que las propiedades de esas “cosas” enmarcan o limitan el proceso de asignación de valor por parte de los sujetos; que existe una unidad indisoluble entre lo que piensa y lo que se hace; que para que exista “valor” debe existir el sujeto de valor, esto es, el ser humano, por lo que en la estructura del valor encontraremos el momento social y el individual, es decir, lo valioso para un conjunto no lo es necesariamente para todos los sujetos de ese conjunto.

Según Berkowitz (1998) entre los agentes educativos que contribuyen a configurar la forma de pensar y de actuar, especialmente en la juventud, se encuentran la familia, la escuela, la sociedad, el entorno y los medios de comunicación; entre los últimos, la televisión es el que posee mayor influencia en la infancia, como agente de consumo y conformador de valores.

TAPUY III. Postura epistémica-metodológica camino de investigación

La historia de vida como método de acercamiento a la realidad

La metodología que se utilizó en este artículo es cualitativa. Según Mendizábal (2006) de este tipo de investigación se obtiene una descripción detallada de las vidas estudiadas. Esta metodología permitió estudiar la realidad en su contexto natural, tal como sucede, interpretando los fenómenos de acuerdo con los significados que tienen para las personas involucradas. Por otra parte, permitió recaudar información y conocer los fenómenos sociales que ocurren en la vida de Kendall Donald Mitchell, logrando así descubrir cómo sus vivencias impactan en la comunidad pemón. La historia de vida permitió comprender al individuo desde el marco de sus propias vivencias y experiencias. Para la recolección de la información se utilizaron la observación participante, la entrevista a profundidad y el diario de campo.

TAPUY IV. Tejiendo familia y valores a través de una vida

El Señor Kendall Donald Mitchell desde sus vivencias

Kumarakapay, ubicada en municipio Gran Sabana sur del estado Bolívar, en el Parque Nacional Canaima, sobre la Troncal 10 a unos 45Km de Santa Elena de Uairén y de la frontera con Brasil, está habitada principalmente por indígenas de la etnia pemón. El lugar es especial porque allí viven antiguas culturas y existe al contacto directo con las manifestaciones del pueblo indígena.

Los hermanos del pueblo indígena pemón garantizan la continuidad de la generación y es la base de sus principios de vida. En esas tierras llenas de historias y simbolismo existe uno de los lugares más hermosos, fascinantes, majestuosos y antiguos del planeta. Los ojos no alcanzan para abarcar las inmensas extensiones de tierra, adornadas al fondo por espectaculares tepuyes. Allí vive con su familia el protagonista de la investigación: Kendall Donald Mitchell.

Cuando las palabras hablan

Acercándonos al personaje

Iniciamos en este aparte la búsqueda de la significación de lo expresado por  Kendall Donald Mitchell. El trabajo pudo ser más fácil si se hubiese abordado solo desde la perspectiva turística, sin embargo quisimos adentrarnos más en el discurso de un hombre que tiene unas marcas guías por demás significativas.

Nuestro entrevistado es un hombre abierto, alegre, llano, que comunica alegría al expresarse. Cuando pregunta su lugar de origen, él responde

Línea 53: Yo de Guyana. Según mi padre dijo que yo soy descendiente de Kumarakapay, porque mi mamá nació por esta zona, aunque creo que ella era brasilera, porque su nombre era Nacinha y por eso cuando me preguntan ¿Kendall, qué nacionalidad tu eres? yo digo que soy internacional, soy del mundo. Por Kamarata, mi padre tenía parientes por esta zona y por el sur, yacen los parientes maternos. 

Como lo expresé en un principio, esta vida no ha sido fácil, él tuvo que sufrir las consecuencias que cientos de miles de nuestros compatriotas viven hoy en día, la condición de refugiado:

Línea 78. Fue un fracaso, entonces desde ese momento crucé la frontera Venezolana con mi cuñado y hermanos, buscando protección y es en ese momento me convertí en un refugiado. Todas estas duras vivencias superadas, hacen de este hombre un ser realmente excepcional. Es una persona que se siente en libertad de sentirse “ciudadano del mundo” con las ataduras de la humanidad, sin ataduras de malas intenciones. Cuando sé es así, el mundo es el hogar y los hombres son hermanos.

Cuando se le preguntó si es hablante de la lengua pemón, señaló: Línea 6. Sí hablo Pemón, mi lengua propia es Akawayo y el Arekuna, Kamarakoto y el Taurepán también los hablo. 

 Con relación a esto Mosonyi y Mosonyi (citado por Pantaleón y Rivas, 2009), manifiesta que “las lenguas indígenas de Venezuela y de América en general no son tan solo remanentes de un pasado en vías de desaparición, sino una realidad viviente, un patrimonio valioso capaz de sobrevivir y aun de fortalecerse” (p. 2). Por otra parte, no solo habla las lenguas indígenas mencionadas, sino que también habla inglés y lógicamente el español:

Línea 183. Afortunadamente uno de esos días estaba por el paseo Orinoco y pasaron unos gringos y les hable en inglés para venderle los perros calientes, y esto le llamo la atención a un indígena Pemón que era el guía turista de ese grupo de gringos, compraron los perros calientes y mientras lo comían y conversaban, el indígena Pemón me invitó a trabajar como guía turista y gustosamente acepte esta aventura.

 La ventaja de hablar inglés le abrió las puertas a un mundo novedoso, el turismo:

Línea 98. En 1994 mi nombre empezó a recorrer los libros de turismo en varias empresas, en el de Valentina Quintero, entre otros. En el año 1999, fui entrevistado por la escritora Elizabeth Clein, quien reportaba artículos turísticos de restaurantes y posadas del país. Y también asistí a un gran evento de turismo en el 22 de febrero de 2000, en Chicago, fui el único indígena Pemón que participó en este suceso, representando a la Empresa de New Frontery y a Venezuela.

Se destacan aspectos fundamentales de su historia, y es lógico que sea así, ya que las características principales que definen la vida socioeconómica y cultural de estos pueblos se basa en una economía agrícola de subsistencia, produciendo maíz, frijoles y otros cultivos en pequeñas parcelas de tierra, en su mayoría arrendadas. Sin embargo, y dadas las condiciones actuales del país, resulta realmente difícil lo agrícola, no se consiguen semillas y la naturaleza en algunos momentos actúa de manera caprichosa y se producen copiosas lluvias que arrastran los sembradíos o hace un sol inclemente que los seca.

Todo esto conduce a buscar nuevas vías de subsistencia, entre ellas el turismo. Para Azevedo (2008) el turismo es visto por algunos indígenas como una posibilidad que puede permitir reactivar la economía de sus comunidades, al mismo tiempo que se preserva un medio, que les conecta con sus antecesores.

También, por el turismo, se da un discurso identitario, que se activa fundamentalmente en determinados contextos (más allá de la realidad inmediata en la que viven estos pueblos): el indígena como “protector” de la selva, lo que posibilitaría la puesta en valor de rituales, celebraciones, actividades, conocimientos, etc. Al fin y al cabo, el escaparate turístico asegura un “lugar en el mundo” en tanto que hace visibles realidades silenciadas. En concordancia con lo anterior, Biffi (2006) refiere que el turismo ha contribuido a recrear la imagen del indígena como un ser estrechamente vinculado con la naturaleza.

Sin embargo, no todo es sencillo en el mundo del turismo indígena, especialmente cuando trabajan para empresas foráneas. Es el caso de nuestro entrevistado, quien se entregó completamente a una empresa extranjera y luego esta obvió el excelente trabajo realizado y rompe la relación de trabajo. 

Esta imagen es una forma de crear un producto turístico, en el que el indígena aparece como objeto de consumo. Muchas empresas la utilizan cuando el objetivo turístico se centra en las propias comunidades, bien de forma indirecta para vender espacios de indudable valor ambiental o para reforzar la imagen de “sostenibilidad” socioambiental e incluso el carácter “social” del proyecto turístico:

Línea 117. La empresa New Frontery, entró en conflicto con mi compañero de trabajo, esto ocasionó problemas que acabó con todo el control y la relación laboral en la empresa; la ruina se apoderó de todos los sacrificios que yo había realizado, perdí todo; las oficinas, los equipos de excursión, carros que trasladaban a los turistas, esto fue un golpe muy duro emocionalmente que me enferme, entre en depresión.

Línea 136. Cuando me enfermé fue un golpe grande, ya que la empresa New Frontery, se aprovechó de mi nobleza, de mi humildad, de mi falta de experiencia y no me pagó monetariamente lo que me correspondía.

En relación con esto, Valcuende del Río, Chantelle y Rummenhoeller (2012) manifiestan que a pesar de que el turismo, en las últimas décadas, está siendo potenciado como una alternativa económica para los pueblos indígenas, diversos estudios plantean las graves consecuencias de un desarrollo que, hasta la fecha, ha dejado escasos beneficios a las poblaciones más desfavorecidas, incluidas las indígenas

El turismo para Kendall fue su asiento inicial ya que había probado suerte en otros oficios (vendedor, EDELCA y en las minas). Aquí emerge un gran valor, el de la responsabilidad que, como ser humano, le condujo a mantenerse y formarse. Hizo estudios en un colegio adventista, religión que profesa y no concluyó el bachillerato por falta de recursos económicos.

La familia: crisol que irradia

Quise utilizar en este aparte una metáfora en la que comparo a la familia como un crisol desde sus dos acepciones: fusión cultural y sitio para fundir metales a altas temperaturas. La familia, su amor, sus valores son resistentes a todos los avatares que la vida presenta y siempre, por lo general, se encuentra concentrada en el amor. No importa raza, religión, dinero… la familia siempre será la familia.

Se evidencia en esta historia que nuestro entrevistado no ha tenido una vida fácil: a los 10 años pierde a la madre, tal cual nos los señala: Línea 84. Fui huérfano de madre a los 10 años, cosa que me dejo muy mal.  Se observa en el discurso la presencia de la madre, que se destaca en la historia, pero no como madre presente sino desde la ausencia, que refleja la orfandad, el dolor. Para Moreno (2012) narrar la ausencia materna trae la novedad y la oportunidad de ampliar las comprensión del mundo en el imaginario popular venezolano. 

En la Línea 82, Kendall manifiesta: Mi padre se quedó en Guyana y años después cruzó la frontera para Venezuela. No hace ninguna referencia de sentimientos sobre el padre, pareciera nombrarlo casualmente y esto consolida la postura de Moreno (2012), en torno a la teoría “Matricentrada”.

Para Moreno (op. cit.), la familia popular venezolana aparece constituida en su estructura central, original y originante, por la convivencia de la madre y sus hijos, el modelo es matricentrada. Según Moreno, las necesidades básicas de la mujer, cuya satisfacción se espera en la pareja no tienen solución por esa vía, se orientan hacia el hijo, sea este varón o hembra. La mujer realiza su sentido en la relación mujer-hijo, a la que Moreno (ibid) llama madredad:

Línea 23. Tenemos aproximadamente 25 años de casado. con tres hijos, La primera Naty, hija de mi esposa pero criada por mí, la segunda Michelle Delia, hija de ambos y Marvin Kendall, este último es adoptivo hijo de mi cuñada, es mi sobrino, fue criado al momento de nacer y conoce la realidad, su propia historia. Pero su cuñada murió cuando el niño tenía 5 años de edad, actualmente tiene 21 años.

La familia ha tenido distintas aristas o definiciones, dependiendo del punto de vista, sea legal, como en el caso venezolano en el que a Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999) la define como “la célula fundamental de la sociedad”.

La concepción de familia no es unívoco para toda época o cultura, sino que se aprecian diferencias enmarcadas desde lo cultural y social, ya que a lo largo de la historia ha constituido la base de la sociedad siendo la formadora de valores (ético, morales, religiosos, entre otros). Tenemos así un enfoque cultural de familia.

Esto se evidencia en este informante ya que, en tiempos pasados, para ser familia se contaba con el núcleo familiar en el que los hijos eran de los mismos padres. Sin embargo, los tiempos varían y en este caso, se observa como de tres, una sola es la hija biológica del entrevistado y pero en el discurso no existe ningún tipo de distinción que haga pensar este hecho. Así lo expresa su hijo adoptivo: línea 45. Soy afortunado porque tengo dos papás.

A pesar de haber sufrido una severa depresión en la que perdió más de 20 kilos, él insiste en el turismo, pero no el apegado a empresas constituidas por otros, sino a una empresa familiar:

Línea 148. Sí, con mi familia. En la actualidad vendo paquetes turísticos al monte Roraima u otros lugares de la Gran Sabana y soy guía turístico y cuento mis relatos turísticos y hago más placentera y agradable la visita de los turistas y comparto todas estas anécdotas con los turistas, más que una tarea es mi vivir, mi alegría, mi pasión y hasta ahora he subido 365 veces al monte Roraima de la Gran Sabana.

En relación con lo expresado, Vethencourt (1983) enfoca a la familia como el centro fundamental en la formación de la persona, punto mediador entre el individuo y las relaciones económicas. De igual manera, para Pérez (2010) la familia es una empresa con mayores recursos humanos que pueden aprovecharse eficazmente con esfuerzo y compromiso. Este compromiso se puede manifestar en muchas áreas importantes, por ejemplo, en la moral que se pueda brindar a cada uno de los miembros que la integran. Se le da la razón a Kendall con relación a no querer trabajar más con empresas de turismo europeas ya que en Canaima, las operadoras dueñas de los sitios de hospedaje y turísticos son propiedad o les pertenecen a españoles, italianos, portugueses, alemanes o franceses y muy pocas a los pemón kamarakotos, arekuna, taurepanes y akawaios que son los pobladores originarios de esos territorios desde hace miles de años.

Surgen también en el discurso del informante los relatos turísticos, desde los que emerge esa visión mágica del pueblo indígena, a través de la cual atesora sus tradiciones, su cultura. El señor Kendall es un sabio, un anciano que cubre a los turistas con todo el sentir y la existencia de su pueblo a través de la alegría y del buen vivir. Lo anterior, se consolida cuando, en la línea 18, expresa: Tenemos este local donde compartimos con mi hija y yerno, damos el servicio de comida. La familia sigue siendo su razón de ser y su soporte.

Los valores: el equipaje necesario

Es evidente que la familia constituye la célula fundamental de la sociedad. La crisis que esta última ha experimentado en los ámbitos económicos y sociales ha llevado a la descomposición. A pesar de todo esto, es la familia quien proporciona los valores iniciales que necesita el ser humano para su desenvolvimiento eficaz tanto en la escuela como en la interacción que tiene con sus semejantes a nivel social.

Al referirse a los valores, Izquierdo (2003) reconoce que “el sujeto valora las cosas, y el objeto ofrece un fundamento para ser valorado y apreciado” (p. 13). Ello determina, según Moleiro, (2001), que las cosas no son valiosas por sí mismas, sino que tienen el valor que nosotros les damos y por eso cada persona tiene su propia escala de valores.

Según Zambrano de Guerrero (2003) todo acto humano implica la necesidad de elegir entre varios actos posibles, por ende, hay selección, pues preferimos uno a otro acto, el cual se nos presenta como un comportamiento más elevado moralmente. Nuestro historiado manifiesta: Línea 234. ¿Cuál es el aprendizaje más grande que cree puede dejar a su familia? Que sean honestos, responsables, solidarios, trabajadores y que se mantengan siempre unidos. Los buenos amigos son bendiciones. Lo que plantea está en concordancia con lo expresado por Russell (2000) quien señala:

Los valores dinamizan nuestra acción y nuestra vida. Dignifican y ennoblecen a la persona humana e incluso a la misma sociedad. Sirven de apoyo para conformar el “bien-ser” en una sociedad que centra su atención en los valores del “bien- estar”, sin valores cívicos, las comunidades perecen, sin valores personales la supervivencia carece de valor. (p. 31)

Esta es una historia de vida llena de valores, no solo vividos sino convividos, ya que no todos nos comportamos igual ante las vivencias y los problemas de la vida, según los valores a los que les damos prioridad, le damos sentido a lo que hacemos:

Línea 136. Cuando me enfermé fue un golpe grande, ya que la empresa New Frontery se aprovechó de mi nobleza, de mi humildad, de mi experiencia y no me pagó monetariamente. Aquí se observa, la otra cara de la moneda; los antivalores que siempre están presentes, lamentablemente en este discurrir de vida. Son actitudes o prácticas dañinas y negativas que afectan a una persona o a una colectividad.

El valor, por lo tanto, es considerado uno de los ejes fundamentales que orientan la vida humana, constituye, a la vez, la esencia del comportamiento y otorga sentido a la actuación social e individual de las personas guiando el desarrollo cultural de las comunidades humanas; estos son precisamente los valores. Sin ellos la vida carecería de sentido, la convivencia sería imposible y el ser humano perdería completamente su dirección. Al respecto Reboul (2003) expresa que “los valores son universales porque cada cual puede hallarlos en su propia razón, se impone a todos los hombres y a aquellos que no los reconocen son considerados como “bárbaros” (p. 74).

En la Línea 169 señala: Yo trabajé en el colegio donde estudiaba para costear mis estudios desde el 5to hasta el 6to año de educación porque no tenía recursos, ni quien me ayudara ya que mi familia era de bajos recursos económicos. Aquí, se evidencia un gran valor: la responsabilidad, unida con la solidaridad a través del trabajo. Hechos como estos forjaron la personalidad de nuestro historiado, haciéndolo un ser cuya formación en valores es fundamental.

La formación de valores solo se produce en el ser humano ya que es pensante, siente y actúa, es capaz de interiorizar dentro de sí todos los conocimientos adquiridos a lo largo de la vida; los valores se van creando en las personas desde que nace.

Ahora bien, los valores son valiosos por sí mismos, pero se descubren con la experiencia y se convierten en auténticas creencias. En ese sentido, Báxter (2003) considera que el valor

“es algo muy ligado a la propia existencia de la persona, que afecta a su conducta, configura y moldea sus ideas y condiciona sus sentimientos, actitudes y sus modos de actuar” (p. 2).

En todo caso, cuando una acción o una persona o una institución tienen un valor positivo es atractiva; cuando tienen un valor negativo es repugnante. Entonces, se puede definir el valor como un sinónimo del bien o lo correcto; en este caso, su campo semántico se reduce a la moral.

 Kendall Donald Mitchell es una persona llena de atributos que le han generado, no solo el respeto sino el afecto y la consideración de su comunidad. Es un hombre sano desde lo espiritual, que jugaba fútbol, que sube el Roraima, que presta uno de los servicios más invalorables: hacer su trabajo desde la alegría, el bienestar y el compromiso. Una persona formada en valores éticos.

Los valores éticos, según Garza y Patiño (2002), buscan responder al deber ser. La persona no es un simple producto al azar o una combinación genética. Cada uno se construye a sí mismo a través de sus decisiones y haciendo uso de su libertad, de su inteligencia y de su voluntad.

Es decir, hacer un buen uso de la libertad, utilizar la capacidad de juicio para distinguir el bien del mal y elegir el camino de la actuación correcta serían los criterios que sintetizan ese ideal que persigue lo ético que, parafraseando a Savater (2000), supone una tensión constante entre lo que se puede y lo que se quiere, entre lo que se logra y aquello a lo que se aspira.

Otras de las características de los valores éticos es que son universales y esto supone que los valores, en su condición de abstracciones, son y serán reconocidos de manera universal por todas las culturas.

Los valores, en el caso del nuestro entrevistado, son referentes. Constituyen su guía y lo han convertido en un verdadero ejemplo de vida, digna de ser conocida por todos, especialmente, por las nuevas generaciones  que, en muchos casos, les falta empuje,  ganas de vivir con determinación, alegría, optimismo y con principios fundantes que hacen de cada grupo humano mejor.

TAPUY V. Reflexiones desde la inquietud del pensar

La historia de vida presentada está refleja una variada gama de colores, en su mayoría, pintados con la paleta de la alegría, pero que no faltan en ella, como en todas las vidas, las sombras y los grises. Es una vida de compromiso, de alguien que en algún momento sintió que se derrumbaba y que, como el Fénix, resurgió de sus cenizas con mayor colorido y alegría.

 ¿Cuál es la teoría que emerge de esta vida? ¿Qué huellas está dejando Kendall Donald Mitchell en su tránsito vital? La respuesta emerge sola: esta es una vida llena de avatares, de cambios constantes pero, sobre todo, ha sido una vida en la que la familia y los valores son ejes y bases.

Quedó huérfano de madre a los diez años, a esa edad donde la mirada, los abrazos y el consuelo de ese ser son trascendentes. Luego entra con su cuñado, líder indígena, en un proceso político por el rescate de Guyana y cuando fracasa este movimiento queda como refugiado.

Kendall conoció, a temprana edad, lo que muchos de nuestros hermanos venezolanos están conociendo ahora: ir a otros países y tener que buscar cualquier trabajo para poder mantenerse.

Y aquí surge uno de los valores fundamentales: no importa cuál sea el trabajo, mientras sea honesto es válido. El trabajo se constituye en eje sobre el cual la humanidad se asienta y expresa no solo la dignidad del hombre, sino que permite exteriorizar humanidad.

Este valor se enseña desde el hogar ya que está compuesto por una serie de aspectos por demás interesantes: la laboriosidad, la alegría en lo que se hace, tratar de hacer lo mejor posible, la puntualidad, la justicia, el optimismo, la honestidad. Y todo esto se refleja cuando expresa que ser guía turístico es lo que le gusta, porque relata anécdotas y hace feliz a las personas.

En la sociedad está imbricado el grupo familiar, y este es el formador que modela a quienes hacen vida en ella, estimula todos aquellos comportamientos que se generan en su seno y que están llenos de convicciones, creencias, necesidades e intereses del grupo al que pertenecen.

La familia, tal cual se evidencia en esta vida, es nervio, corazón y cerebro de quienes la conforman. La honestidad es otro valor que se lee entre líneas y es cuando nuestro historiado habla del hijo de su cuñada, adoptado desde el amor por ellos y expresa: y conoce la realidad, su propia historia. La verdad, como valor es fundamental en esta familia y aquí se evidencia, pues no existen secretos en torno al origen, no hay dobleces y con la honestidad que el amor genera se expresa la verdad.

Lo señalado viene en concordancia con lo que ocurre en el interior del seno familiar influido por diversos factores, entre los cuales resaltan los intereses que se representan, las convicciones que se sustentan, el estatus económico, la procedencia social y el ejemplo de las figuras parentales, el nivel educacional, el acceso a la información, el trabajo y la profesión de sus integrantes, las tradiciones familiares y culturales, el funcionamiento e integración psicodinámica de la familia, la influencia de los medios de comunicación y de las organizaciones sociales en la vida hogareña, por citar solo algunos de ellos.

La familia porta valores y estos se manifiestan en la relación del grupo familiar y pone en el tapete los procesos espirituales que operan en él: el peso de la intimidad, de los afectos y principios morales, de la actividad creadora, de la iniciativa personal, de las convicciones y motivos, de las necesidades inmanentes de libertad y autonomía tan caros al ser humano.

Los vínculos entre padres e hijos se sustentan en el cariño y los principios. Los lazos familiares son más sólidos y permanentes en tanto se cimientan en afectos y valores positivos, de igual manera surgen los lazos de amistad como valor fundamental en ese constructo de vida. Así lo expresa el señor Kendall: Y después de 5 años sin trabajar sin hacer nada logré recuperarme de esta etapa tan mala de mi vida. Allí, en ese momento, me di cuenta de la importancia de los valores, la solidaridad, la comprensión, el afecto, la honestidad, la responsabilidad. El tener verdaderos amigos, una gran familia, ha sido una bendición.

La amistad constituye un valor fundamental donde está presente la convivencia, la relación con el otro, la alteridad. La amistad se cultiva a través de las buenas acciones, de la solidaridad, la tolerancia, el compartir lo bueno y lo malo en el devenir de la vida.

En concordancia con ello, la convivencia familiar es fundamental, ya que permite consolidar las características psicológicas del individuo a través de los sentimientos que se generan en el seno familiar y las vivencias diarias. Es necesario entender que el entorno familiar es el contexto social donde sus integrantes pasan más tiempo y ese medio es el gran constructor de las bases para el desarrollo efectivo, emocional, intelectual y espiritual que requiere como ser humano.

En esta historia de vida emerge, desde la familia y los valores, algo extraordinario: el gran amor que siente Kendall por su entorno, por la naturaleza. Nuestros pueblos originarios, por su ubicación geográfica y su cercanía a bellezas naturales, han tenido la posibilidad de generar actividades turísticas de relevancia internacional que han hecho posible que se hable, además del idioma materno, el español y otros idiomas necesarios para poder comunicarse con personas de diferentes nacionalidades.

No se puede pasar por alto que a través de sus anécdotas, nuestro entrevistado hace conocer nuestras raíces, nuestro acervo cultural, lo que quizás es visto desde otra concepción como vulgar e insignificante, sin tomar en cuenta que el verdadero conocimiento surge de ese mundo entrañado de experiencias, costumbres, valores de la gente sencilla, del ser humano que vive día a día en una constante relación con la naturaleza.

Es interesante como estos pueblos originarios, por muy grandes o pequeños que sean, mantienen el principio de unidad como valor fundamental, siendo la familia su mejor expresión y en este contexto surgen los valores que permiten acercarnos a la condición humana en un mundo de relaciones.

Las diferencias culturales entre las comunidades humanas se ven contrarrestadas por muchos aspectos en los que resultan semejantes. Todos los principales sistemas culturales incluyen prácticas mágicas, religión, valores morales, actividades recreativas, de regulación de apareamiento, educación, etcétera. Pero tanto el contenido de esas diversas categorías, como los modos en los que el contenido y las categorías se asocian, difieren enormemente. Estas diferencias se reflejan en la crianza de los hijos. Debe ser así, pues el objeto de la transmisión cultural es enseñarles a pensar, actuar y sentir de manera adecuada. Para comprender este proceso debemos adquirir una sensibilidad que sea capaz de captar esta variedad y nuestro historiado lo ha hecho perfectamente.

Kendall Donald Mitchell deja una huella profunda en mi vida, como docente comprometida. A través de su vida se observa que los valores como el trabajo honesto hecho con alegría y optimismo, en vez de ser una carga, constituye una razón de vida. Me enseña que la verdad debe estar por encima de cualquier cosa.

Con su vida se refleja que la familia nace de las relaciones que construyes y atesoras a través del ejemplo y que los hijos nacen desde el amor y no, necesariamente, desde la sangre. Otra enseñanza que nos deja Kendall es que ante los embates de la vida, el ser humano debe levantarse, tal cual como él lo hizo y es en ese momento donde el apoyo familiar y los buenos amigos juegan un papel preponderante. La madre, a través del recuerdo, se encuentra presente y cincuenta años después su hijo la sigue recordando con amor y afecto.

Referencias

Aceves, J. (1999). Un enfoque metodológico de las historias de vida. Revista Proposiciones, 29. Recuperado de: https://es.scribd.com/document/130956308 /Proposiciones-29-Unenfoque-metodologico-de-las-historias-de-vida

 

Azevedo, L. (2008). Ecoturismo en sociedades indígenas: propuestas sostenibles. Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe. Recuperado de:

http://www.fondoindigena.org/wp-content/uploads/20 11/08/Serie Desarrollo8.pdf

 

Báxter, E. (2003). ¿Cuándo y cómo educar en valores?. La Habana: Pueblo y Educación.

 

Berkowitz, M. (1998). Educación, Valores y Democracia. Madrid: Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI).  

 

Biffi, V. (2006). Los dilemas de la representación y la etnicidad desde el turismo cultural. Experiencias turísticas en una comunidad Ese Eja de Madre de Dios. Revista de Antropología de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, IV(4), 1-24. 

 

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. (1999). Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela. 36.8604. (Extraordinario) de fecha Diciembre 30-1999. 

Ferrarotti, F. (1997). Storia e storie di vita. (3ª edic.). A. Moreno (trad.). Roma: Saggi Tascabili Laterza.

 

Garza, J. y Patiño, S. (2003). Educación en valores. Ciudad de México: Trillas.

 

Izquierdo, C. (2003). Valores de cada día. Caracas: Ediciones San Pablo.

 

Marín, V.L. (2003). El Método Historia de vida en la producción escrita de trabajos de grado de la Maestría en Educación (tesis de maestría). Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Instituto Pedagógico “Rafael Escobar Lara”, Aragua, Venezuela. 

 

Mendizábal, N. (2006). Los componentes del diseño flexible en la investigación cualitativa. En I. Vasilachis de Gialdino (Coord.), Estrategias de investigación cualitativa. Barcelona: Gedisa. 

 

Moleiro, M. (2001). Relatos para educar en valores. Caracas: Editorial San Pablo.

 

Moreno, A. (2002). Historias de vida e investigación. Caracas: Centro de Investigaciones Populares (CIP). 

 

Moreno, A. (2012). La familia popular venezolana. Caracas: Fundación Centro Gumilla/ Universidad Católica Andrés Bello.

 

Pantaleón, J. y Rivas, M. (2009). Fundamentos del lenguaje I. Nociones Generales sobre las lenguas indígenas en Venezuela.    Recuperado de: http://unermbfun damentos.blogspot.com/2009/12/nociones-generales-sobre-las-lenguas.html

 

Pérez Gómez, A.I. (2010). Aprender a educar. Nuevos desafíos para la formación de docentes. Revista interuniversitaria de formación del profesorado, 67(24), 37-60.

 

Reboul, O. (2003). Los valores de la educación. Barcelona: Idea Books.  

 

Rojas Izquierdo, M., González Barrero, M., González Acosta, M.N. y Núñez Herrera, M. (2010). La educación en valores en el contexto de la formación profesional de Enfermería.   Educación   Médica           Superior,       24(2). Recuperado de: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-2141201000020 0009

  

Rosas P. (2013). Luka: Subversivo y Rebelde de la transición Chilena. Un ejercicio de historia oral y memoria.  Recuperado de: http://www.archivochile.com/

Experiencias/hist_vida/EXPhisvida0014.pdf

 

Russell, B. (2000). Sociedad humana: ética y política. Barcelona: Altaya.

 

Salazar, M. (2006). Drogas y Acción Educativa. “Historia de Vida de Luis Carlos”. Revista Ciencias de la Educación, 27(1). 

 

Savater, F. (2000). La educación desconcertada. En Lecturas Dominicales. El Tiempo. Santa Fe de Bogotá, 21 de mayo: 3 - 4.

 

Valcuende del Río, J.M., Chantelle, M. y Rummenhoeller, K. (2012). Turismo y poblaciones indígenas: espacios, tiempos y recursos. Scripta Nova: revista electrónica de geografía y ciencias sociales, 16. Recuperado de

https://www.raco.cat/index.php/ScriptaNova/article/view/258092

 

Vethencourt, J. (1983). Venezuela, una Biografía Inacabada. Evolución Social 1936-1983. Caracas: Ministerio del Estado para la participación de la mujer en el desarrollo. 

 

Zambrano de Guerrero, A. (2003). El cuidar de sí como valor en enfermería (tesis de doctorado). Universidad de Carabobo, Valencia, Venezuela.