INTELIGENCIA EMOCIONAL Y COMPORTAMIENTOS VIOLENTOS EN

ESTUDIANTES DE PRIMARIA

Emotional intelligence and violent behaviors in elementary school students

https://doi.org/10.47606/ACVEN/PH0050  

Artículo Original

 

Segunda Angelita Bizueta-Lozada[1],[2],*

ORCID 0000-0001-6255-4277

 Fanny Noemí Ipanaqué-Sánchez[3],[4]
ORCID 0000- 0003 -1201-2239
Valery Zapata-Velez1,[5]
ORCID 0000-0002-2177-8749
Nadezda Dorit Vallenas-Quiros[6],[7]
ORCID 0000- 0001- 9829-1659

Miriam Cecilia Zapata-Garay1,[8]  
ORCID 0000-0002-9882 -8329

 

 

Recibido: 12 abril 2021 / Aprobado: 02 julio 2021

 

RESUMEN

Actualmente, las conductas violentas y agresivas se han ido multiplicando dentro del espacio educativo, las razones responden a diversas causas. En este sentido, se busca disminuir estos actos violentos a través de la práctica y control de la inteligencia emocional, porque por medio de ella podemos guiarla capacidad de entender y orientar las emociones eficazmente, para que los estudiantes sean exitosos en distintas áreas de su vida. El estudio de la inteligencia emocional y comportamientos violentos en estudiantes de primaria, tiene como objetivo el establecer el desarrollo de la inteligencia emocional, como herramienta para la disminución del comportamiento violento en los estudiantes de sexto grado de la IE José Carlos Mariátegui del distrito de Castilla. Empleando como metodología de investigación, el paradigma positivista, enmarcado dentro de una postura cuantitativa, con una investigación de campo de nivel descriptivo. La población, estuvo constituida por 30 estudiantes, cursantes del sexto grado de educación primaria de la institución educativa en el año 2020.Como técnica de recolección de datos, con la encuesta y la observación directa, siendo sus instrumentos el cuestionario y el cuaderno de anotaciones. Para el análisis de los datos obtenidos, se empleó el análisis estadístico. En los resultados, se evidencia que los estudiantes de sexto grado de la IE José Carlos Mariátegui, alcanzaron los niveles de medio y alto en los comportamientos violentos físicos, verbales, de hostilidad e ira en más del 60% de ellos. En conclusión, se propone el programa de inteligencia emocional, como estrategia para desarrollar las dimensiones de la inteligencia emocional, para mejorar los comportamientos violentos de los estudiantes de sexto grado de primaria de la institución educativa José Carlos Mariátegui. 

Palabras clave: Inteligencia emocional, comportamientos agresivos, autoconocimiento, autorregulación, motivación, empatía, Habilidades sociales.

________

 

ABSTRACT

Currently, violent and aggressive behaviors have been multiplying within the educational space, the reasons respond to various causes. In this sense, we seek to reduce these violent acts through the practice and control of emotional intelligence, because through it we can guide, the ability to understand and guide emotions effectively, so that students are successful in different areas of their lives. The study of emotional intelligence and violent behavior in elementary school students, aims to establish the development of emotional intelligence as a tool for the reduction of violent behavior in sixth grade students of the IE José Carlos Mariátegui in the district of Castilla. Using as research methodology, the positivist paradigm, framed within a quantitative posture, with a description field research. The population consisted of 30 students in the sixth grade of primary education of the educational institution in the year 2020. The data collection technique used was the survey and direct observation, and the instruments used were the questionnaire and the notebook. Statistical analysis was used to analyze the data obtained. In the results, it is evident that sixth grade students of the José Carlos Mariátegui School reached medium and higher levels of physical, verbal, hostility and anger violent behaviors in more than 60% of them. In conclusion, the emotional intelligence program is proposed as a strategy to develop the dimensions of emotional intelligence to improve the violent behaviors of sixth grade students of the José Carlos Mariátegui School.

 

Keywords: Emotional intelligence, aggressive behaviors, self-awareness, self-regulation, motivation, empathy, social skills.

 

 

INTRODUCCIÓN

En las últimas décadas, se han realizado estudios y propuestas que ayudan a las personas a conocerse a sí mismas; sus sentimientos, emociones buscando la mejor forma de gestionarlos en su actuar como integrantes de un círculo social, llamado comunidad. En este sentido, muchos especialistas han realizado aportes para dar sustento a estos trabajos. Varias de estas teorías, indican que uno de los escenarios, es la escuela, en sus diferentes niveles. Por tal motivo, Carmona et al., (2015) cuando se apoya en las teorías de Goleman, considera que la inteligencia emocional es la habilidad que poseemos las personas para saber cómo somos y conocer a los demás en el contexto en el que nos desarrollamos y con la manifestación en situaciones diferentes que vamos poseyendo en la vida, y vamos obteniendo el razonamiento y pensamiento. Buss y Perry (1992), en los fundamentos de su teoría comportamental, indican que la agresión es una reacción específica de cada individuo, y esta se puede modificar de acuerdo a los contextos que se les presenta en el día a día.  

Ruiz y Carranza (2018) en su investigación verificó la relación existente entre inteligencia emocional y el clima familiar en sus acciones. Este estudio cuya muestra fue de 127 adolescentes evidenció que las mujeres, son más empáticas y con mayor disposición, ante diferentes situaciones de la vida, que los varones.   Revilla (2017) en su estudio acerca de las relaciones interpersonales en el aula y las conductas agresivas en redes sociales de los estudiantes de sexto grado de primaria de una Institución de Lima, permitió identificar la existencia de grupos que generan agresividad y violencia hacia los demás compañeros; evidenciándose que esta situación es arreglada o incitada con ayuda de otros compañeros. 

En ese marco, y considerando las evidencias, formulamos la pregunta: ¿Cómo la propuesta del plan de la inteligencia emocional contribuirá a mejorar los comportamientos violentos de los estudiantes de sexto grado de la I?E José Carlos Mariátegui?  

 

Objetivo de investigación 

Establecer el desarrollo de la inteligencia emocional, como herramienta para la disminución del comportamiento violento en los estudiantes de sexto grado de la I.E José Carlos Mariátegui del distrito de Castilla.

MARCO REFERENCIAL  

 

Comportamientos violentos 

 

Fingermann (2015) apoyándose en los aportes de Bandura, indica que los niños imitan las conductas agresivas de los adultos haciendo que ellos las adopten dentro de sus comportamientos, y de otros niños que viven rodeados de experiencias violentas en su entorno. Los diversos contenidos de violencia que se puede encontrar en los cuentos, videojuegos, películas y las series agresivas, tienden a ser puestos en práctica en la vida cotidiana. A semejanza de las teorías instintivitas que afirman la agresión como consecuencia de una fuerza interna, Bandura explicaba que el ambiente en el cual nos desenvolvemos tiene una influencia sobre el comportamiento humano. 

Asimismo, como conductista, Fingermann (ob cit.) percibió que los niños imitaban agresiones sin algún tipo de incentivo o castigo, simplemente por el hecho de experimentar o copiar conductas violentas que pueden haber observado en la ficción o la vida real. Hablar de comportamientos violentos, lo más probable es que sea una imitación de lo que los estudiantes vivencian en su vida cotidiana, en sus propios hogares, en la calle, en lo que observan en la televisión y lo trasladen al ámbito escolar imitando lo que en realidad sucede fuera del aula.

Buss y Perry ob cit. resaltaron que los comportamientos violentos tienen dos características importantes: la liberación de estímulos dañinos y un entorno interpersonal; debido a estas características se puede indicar que la agresión es una reacción de la liberación de estímulos dañinos que afectan a otros individuos. Hidalgo y Abarca (2009) estiman que la agresividad “es la acción intencional de actuar ante un escenario y es consecuencia de orígenes de costumbres que se han vivido en el entorno familiar” (p.28). mientras que Train (2017) indica que “la agresividad son conductas desarrolladas en el entorno familiar, que se revelan al exterior, a través de las relaciones interpersonales, y se manifiestan lo social de forma imitativa” (p.56). es por ello que los estudiantes con comportamientos violentos muestran reacciones rápidas ante escenarios equívocos revelando conductas hostiles hacia otras personas. Al respecto, Cerezo y Méndez (2015), afirman que: 

 

la agresividad infantil es una dificultad que acrecienta notablemente, el cual se halla en las instituciones educativas, pues se manifiestan con comportamientos violentos entre estudiantes, tanto dentro como fuera de las aulas, y cuyas conductas son más habituales, originando gran alarma entre los actores de la educación (p.2).

 

Echebarría (2004) expresa que la agresividad “es la capacidad constante que posee el individuo a ser violento, obedece a las circunstancias que se presentan en la vida (p.23). Esto se observa en muchas situaciones de tensión en las que una persona está expuesta. Berkowitz (2014) refiere que agresividad es “la reacción de un individuo para defenderse ante amenazas que se presentan en nuestro alrededor, pues debe acomodarse a estos contextos” (p.5).

Gil et al. (2002) indican que la violencia y agresividad son términos parecidos. La agresividad “es la respuesta que tiene un individuo frente a escenarios y son de proceder muy enérgico y peligroso, que se manifiesta sin necesidad” (p.294). Por otra parte, la violencia “es el impulso que permite que un individuo pase de su momento paciente y quiera violentar frente a las otras personas de su entorno” (p.296). Además, se puede decir que los comportamientos violentos son culpables de diversos problemas y cuando es destructiva, perjudica notablemente a la sociedad. 

Chapi (2012) refiriéndose a Freud, ha planteado que la agresividad procede del reflejo egocéntrico y reflejo sexual, influye el contexto y en muchos casos del machismo. Palomares & Fernández (2012) manifiestan que la agresividad que produce el ser humano es involuntaria y que se descarga ante un apropiado estímulo. Chagas (2012) apoyándose en Lorez con su teoría de la agresividad, establece que la agresión es una fuerza esencial que se muestra frente a un caso de fracaso; asimismo establece una agresión reactiva que se manifiesta por un asunto de cólera ante un escenario desfavorable, y que en ocasiones se puede revelar de manera demoledora e insociable. 

 

Modelo teórico de conductas agresivas

 

En las teorías sociológicas de la agresión, Durkheim (1938) señala que uno de los componentes precisos para la violencia es: el contexto social. Por consiguiente, sostiene que los comportamientos violentos pueden ser grupal o personal y pueden estar presentes, en el aspecto educativo y grupos familiares, sobre todo cuando no manifiestan respeto a sí mismos ni a los demás. 

Buss y Perry ob cit. en su teoría nos muestra que la agresión es una reacción específica de cada individuo, y esta puede modificar de acuerdo a los contextos que se les presenta en el día a día. También, refiere que en una acción agresiva se revelan la motricidad y lo actitudinal, que se van a concretar en sus conductas que pueden ser indirecto–directo, activo-pasivo y el verbal-físico. Se puede incluir temas de cólera y hostilidad, por tal motivo resalta, que la agresividad es la costumbre de arremeter contra los demás. Un ejemplo de estos comportamientos se evidencia en la crítica que hacemos de forma desfavorable a otras personas o cuando destruimos de las cosas personales de otros. 

 

Bandura (2001) en su teoría del aprendizaje social sostiene que la mayor parte de conductas lo aprendemos de las costumbres por imitación de otros individuos, entre ellos, los comportamientos violentos a través de los estímulos y refuerzos que tienen a su alrededor y dichos aprendizajes se manifiestan durante toda la vida, más aún en la niñez.  

 

Dimensiones de las conductas Agresivas 

Sobre la agresividad, Buss y Perry (ob cit.) refiere a la particularidad de cada individuo, como un tipo de respuesta constante y penetrante de acuerdo a las situaciones de violencia que experimenta en su entorno.  Donde se reflejan dos componentes importantes: la predisposición y el comportamiento; los cuales se manifiestan en diferentes formas (físico o verbal, directa o indirecta y activo o pasivo) y también se pueden incluir en estas formas de agresividad a la hostilidad y cólera.  

Dimensión 1: Agresión Física.   Se percibe a la emisión del uso de golpes, atropellos e inclusive a usar su propio impulso o elementos que puedan afectar a un individuo (Solberg y Olweus, 2003). 

Dimensión 2: Agresión Verbal.   Buss y Perry ob cit. indica que “es el contraataque de gritos e insultos hacia otro individuo; siendo las actitudes de rechazo e intimidación los elementos usados para agredir a otras personas” (p.33).

Dimensión 3: Hostilidad.   Buss y Perry ob cit., precisa que la hostilidad se observa a menudo en estudiantes que tienen problemas en su hogar. Se refiere “a la mala actitud que poseemos y se fusiona con respuestas expresadas con profunda carga emocional en diversos momentos” (p.43).

Dimensión 4: Ira. Se percibe como el nivel de furia, cólera con un elevado grado de intensidad emocional, los que impulsan por condiciones bruscas y sin una meta visible o precisa, así lo indica Spielberger (1985). Generalmente, observamos estas conductas en estudiantes que provienen de familias disfuncionales.

Génesis de las conductas Agresivas 

Se refiere a comportamientos agresivos, antisociales, que empiezan dentro del ámbito familiar y conflictos internos que se suscitan en su interior. Por tal motivo, el rol primordial de la familia es la formación integral de los hijos, para poder manifestar buenas conductas ante situaciones impulsivas y ansiosas. Bandura, ob cit, indica en cuanto a los comportamientos agresivos, que éstos empiezan en los conflictos que se dan en el ámbito familiar y que es de suma importancia conocer sus particularidades y resultados. Por eso en el ámbito escolar, en necesario trabajar coordinadamente con la familia. 

 

Programa: inteligencia emocional

El Programa de Inteligencia Emocional consta de dieciséis sesiones, se realizará aproximadamente de cuatro meses y contribuirá al progreso de los soportes de la inteligencia emocional que guardan relación con las dimensiones de autoconocimiento, autorregulación, empatía y habilidades sociales. 

Mayer y Salovey (1997) sostienen que “la inteligencia emocional es el arte de distinguir las emociones con claridad, valorar y emitir emoción, lograr el hábito de originar emociones si proporcionan opiniones” (p.7). Es decir, la capacidad de entender y encaminar nuestra emoción, para colocarla al servicio de nosotros mismos (Diaz, 2014). En conclusión, poder adquirir el arte de autogestionar las emociones para obtener un desarrollo emocional. En la actualidad, dentro del entorno globalizado que vive la sociedad la inteligencia emocional es una opción imprescindible que debe calificarse con el fin de entender esta serie de peligros y variables que perturban el desarrollo del ser humano y profesional pertinente desde la casa y que se proyecta al aula y por consiguiente, a la sociedad. Se hace correcto modificar los procesos adaptativos de vida respecto a la educación emocional, ya que paulatinamente se anhela dar solución a un cúmulo de carencias sociales que no quedan debidamente cumplidas en la educación formal.   

Carmona et al. (2015) refiere que a pesar de que en grupos sociales se ha dado más importancia la inteligencia de las personas, dejando de lado otras conductas provechosas, la muestra empírica ha probado que tener un alto coeficiente intelectual no es suficiente para garantizar el éxito personal, profesional y académico. Desde esa perspectiva se concibe a la inteligencia emocional como la parte primordial en el éxito del desarrollo de relaciones, un desempeño integral y bienestar. 

De acuerdo a los aportes de Goleman (1997) declara que existen capacidades de mayor importancia que la inteligencia académica en el momento de lograr la armonía en la vida. Esta percepción tiene gran notabilidad en estos tiempos, debido a tres factores: a) La sobrevaloración del cociente intelectual, a lo largo de todo el siglo XX; b) El desprecio en la comunidad, ante las personas que tienen un elevado nivel intelectual, pero carecen de alguna habilidad social y c) El uso equivocado y escasos consejos hacia la vida que se le concede a los test del CI en el espacio educativo. 

Asimismo, Goleman ob cit. designó un concepto preciso de inteligencia emocional a personas gratificadas consigo mismas que llegan a rendir exitosamente de acuerdo a su talento natural, pero el problema que hace necesaria la ejecución y profundización en la educación, es el sentido contrario que surge cuando las personas que no controlan su vida emocional sufren la lucha interna, que no les hace posible desarrollarse con capacidades de trabajo, voluntad, pensamiento, englobando mejores relaciones interpersonales.  

Bisquerra (2003) sostiene que la inteligencia emocional se crea a través de la construcción de competencias emocionales, que no son más que la combinación de las habilidades, capacidades o actitudes necesarias en la vida para la práctica de toda tarea con un grado de calidad e implica la producción de un cúmulo de hechos, a veces no previstas. 

Goleman (2001) agrega que la inteligencia emocional es la facultad que poseemos los seres humanos de saber cómo somos y conocer a los demás en el contexto en el que nos desarrollamos y con la manifestación en situaciones diferentes en la vida. 

Velásquez (2003) refiere que la inteligencia emocional es un tipo de inteligencia interpersonal que hace posible regular, supervisar y gestionar nuestras emociones y de esa manera dirigir nuestros pensamientos y así tener comportamientos adecuados. Sabater (2017) señala que los seres humanos somos criaturas emocionales que nos regimos por nuestros razonamientos y pensamientos. Por otra parte, nos indica que si lo sentimos y entendemos podemos tener dominio sobre uno mismo. La inteligencia emocional es una acumulación de hábitos y dominio personal, como la toma de conciencia de saber relacionarse con los que nos rodean (Boyatzis y Goleman, 2017).  

Modelo de inteligencia emocional de Goleman 1995 

Fragoso-Luzuriaga (2015) haciendo referencia al famoso libro inteligencia emocional de Goleman, nos refiere a que dicha inteligencia se origina desde el conocimiento de uno mismo, para luego poder asegurar que comprendemos a los demás. En ese sentido, Goleman la dividió en cinco dimensiones fundamentales: autorregulación, autoconocimiento, empatía, motivación y las habilidades sociales.

Dimensiones de la inteligencia emocional  

Dimensión 1: Autoconocimiento 

Goleman (1999) señala que la autoconciencia emocional, es la facultad de conocer nuestras emociones mismas, del mismo modo nuestro propio estado de ánimo. A causa de ella, se puede conocer los estados emocionales reales del día a día, para poder interpretar los resultados de dichos actos en el ambiente en el que se rodea y conocer que la parte afectuosa influye en las interacciones con los demás. Por ejemplo, en un salón de clase los estudiantes pueden demostrar estar felices en un instante, debido a un resultado exitoso, y de pronto pueden cambiar de ánimos y enojarse por la salida del día anterior, en la que tuvieron una disputa cualquiera, y de allí manifestar que las emociones dependen de escenarios externos. 

Dimensión 2: Autorregulación 

Otra de las dimensiones de la inteligencia emocional es la autorregulación, también conocida como el dominio de las emociones, que es la habilidad de saber autorregular las emociones y estímulos de manera correcta y asertiva que permita una vida sin contratiempos. Al no saber manejar el lado emocional, puede causar problemas y altercados con el entorno social. Ante esta situación, tendremos como consecuencia, el reflejo de una imagen personal perjudicial, nos alejaremos de nuestros vínculos y de nuestras relaciones más cercanas a nuestro entorno. El desarrollar el dominio emocional, nos permite obtener respuestas de acuerdo a los acontecimientos de la vida cotidiana y poder adecuarnos al ambiente en que nos rodeamos (Goleman, ob cit.). 

Dimensión 3: Empatía 

La empatía refiere a la habilidad de saber comprender a nuestros semejantes frente a situaciones desfavorables de su vida, o sea aceptar las emociones y sentimientos de los demás. Carmona et al., (2015), señalan que la empatía nos permite comprender y asimilar las emociones de las otras personas a través de las muestras de sus expresiones. Cuando somos conscientes de los sentimientos y emociones de quienes nos rodea podemos entender su entorno con un punto de vista diferente al de nosotros mismos. Por lo tanto, comprender los gestos nos permite saber cómo se siente la otra persona, lo cual genera una comprensión mutua mejorando las relaciones personales (Goleman, ob cit.).

Al tener desarrollada la empatía, podremos sentir la alegría o tristeza como si fueran nuestras. Por ejemplo, si una persona llora a nuestro lado, podemos entender su sufrimiento, ya sea de tipo emocional o físico. 

Dimensión 4: Las Habilidades sociales. 

Se entiende como la habilidad que tienen las personas para dar respuestas inmediatas en el entorno que nos relacionamos, debido a ellas nos podemos comunicar de forma asertiva, es decir, respetándonos y respetando a los demás para así dar a conocer necesidades y sentimientos hacia las otras personas (Goleman, ob cit.). Un ejemplo de una sana habilidad social es cuando los individuos ante situaciones tensas o problemáticas conservan la paciencia y saben manifestar sus sugerencias y emociones de una forma calmada, eludiendo los conflictos potencialmente peligrosos, como discusiones o debates. (Carmona, ob cit.; Fragoso-Luzuriaga ob cit.).

Importancia de la inteligencia emocional 

La inteligencia emocional se puede decir que es un tema de suma importancia en las personas, pues es indispensable aprender a conocernos tal y como somos y poder comprender y entender a los demás, es decir poseer esas habilidades sociales y sobre todo brindar un trato respetuoso, justo y digno. De la misma manera, nos hace posible entender las distintas situaciones de la vida y vivir en paz y armonía, obviando todo tipo de problemas y conflictos, más bien tratar de comprender a las discrepancias que solemos tener todas las personas. A mayor inteligencia emocional, mejor será nuestras relaciones interpersonales.  Mayer y Salovey ob cit. fueron los primeros investigadores de la Inteligencia manifestar y sentir de acuerdo a los contextos que se nos presentan y así poder gestionar nuestras emociones. Sabater (2017), añade con respecto a la inteligencia emocional que si sentimos y entendemos podemos tener dominio sobre uno mismo.

Gardner (1995) sustenta la importancia, no solo de las inteligencias relacionadas con el lenguaje y las matemáticas; si no las otras inteligencias, entre ellas la intrapersonal e interpersonal, en la primera se busca desarrollar la reflexión, el autoaprendizaje, autocontrol. La segunda hace referencia a la capacidad de comprender a los demás, socializar, es decir desarrollar la empatía. 

METODOLOGÍA 

El análisis de la inteligencia emocional y los comportamientos violentos en estudiantes de primaria, se desarrolló dentro del paradigma positivista, enmarcado dentro de una postura cuantitativa, siendo una investigación de campo con un nivel descriptivo. La población, estuvo constituida por 30 estudiantes, cursantes del sexto grado de educación primaria de la institución educativa José Carlos Mariátegui de Tacalá–Castilla en el año 2020. Siendo la misma de tipo finita, por lo cual la muestra quedo integrada por la misma población. Como técnica de recolección de datos, se empleó la encuesta y la observación directa, siendo sus instrumentos el cuestionario y el cuaderno de anotaciones. Para el análisis de los datos obtenidos, se empleó el análisis estadístico.

 

RESULTADOS  

 

Los resultados obtenidos en el cuestionario aplicado a 30 estudiantes del   sexto grado de educación primaria de la I.E. de la institución educativa José Carlos Mariátegui de Tacalá – Castilla 2020; sobre el nivel del pensamiento crítico se muestran en Tabla 1: 

 

Tabla 1: Resultados de Comportamientos violentos físicos de los estudiantes del sexto grado del nivel de educación primaria de la IE. José Carlos Mariátegui. 

 

                             Frecuencia

Porcentaje válido

Porcentaje acumulado

    Bajo        10 

Medio       12 

Válidos 

33,3

40,0

33,3

66,7

 

                     Alto           8 

26,7

100,0

                    Total         30            

100,0  

 

 

Se observa en la tabla 1, la evidencia entre los niveles de comportamiento de los estudiantes, en cuanto a la dimensión de comportamientos físicos violentos en el cual el 33 % están en nivel bajo, el 40 % representa el nivel medio y el 27% corresponde al nivel alto en cuanto a esta dimensión. Lo que demuestra la falta o poco control de la conducta de los estudiantes para evitar enfrentamientos físicos violentos con sus compañeros de clase.

 

Tabla 2: Resultados de Comportamientos violentos verbales de los estudiantes del sexto grado del nivel de educación primaria de la IE. José Carlos Mariátegui.

 

                             Frecuencia

Porcentaje válido

Porcentaje acumulado

Bajo  12 

Medio     11 

Válidos 

40,0 

36,7 

40,0 

60,0 

                     Alto       7 

23,3 

100,0 

                    Total         30                

 100,0  

 

 

Se observa en la tabla 2, los niveles de comportamiento de los estudiantes, en cuanto a la dimensión de comportamientos violentos verbales; en el cual el 40 % se encuentran en nivel bajo, el 37 % representa el nivel medio y el 23% corresponde al nivel alto, en cuanto a esta dimensión. Demostrando que su forma de resolver los conflictos en el recinto educativo es a través de gritos, insultos y malas palabras, sin importar la figura de autoridad en el aula. 

Tabla 3: Resultados de Comportamientos Hostilidad estudiantes del sexto grado del nivel de educación primaria de la IE. José Carlos Mariátegui 

 

 

Frecuencia

Porcentaje válido

Porcentaje acumulado

Válidos 

Bajo              12 

Medio          11 

40,0 

36,7 

40,0 

60,0 

 

Alto               7 

23,3 

100,0 

 

Total           30           

100,00 

 

 

Se observa en la tabla 3, la relación entre los niveles de comportamiento de los estudiantes, en cuanto a la dimensión Hostilidad en el cual el 40 % de los estudiantes se encuentran en nivel bajo, el 37 % representa el nivel medio y el 23% llega al nivel alto, en cuanto a esta dimensión. Lo que significa que el grado de incomodidad, roces personales, mala actitud a la defensiva de cualquier evento que se presente dentro del salón de clases o fuera de éste.

Tabla 4: Resultados de Comportamientos Ira del sexto grado del nivel de educación primaria de la IE. José Carlos Mariátegui  

                                                         Frecuencia      Porcentaje        Porcentaje

                                                                                                               válido            acumulado

                                                Bajo       10                    33,3                     33,3 

                                                 Medio  13                     43,3                     66,7 

Válidos 

                                         Alto         7                      23,4                     100,0 

                                         Total      30                   100,0                   

                                

 

 

Se observa en la tabla 4, los niveles de comportamiento de los estudiantes en cuanto a la dimensión Ira, en la cual el 33 % se encuentran en nivel bajo, el 43 % representa el nivel medio y el 23% corresponde al nivel alto, respecto a esta dimensión. 

Tabla 5: Resultados de la Variable comportamientos violentos de los estudiantes de sexto grado del nivel de educación primaria de la IE. José Carlos Mariátegui 

 

 

Frecuencia         

Porcentaje

Porcentaje acumulado 

Válidos 

Bajo      9 

Medio     13 

Alto          8 

Total       30 

30,0 

43,3 

26,7 

100,0       

30,0

70,0

100,0

 

Se observa en la tabla 5, los niveles de comportamiento violentos de los estudiantes en el cual el 30 % se encuentran en nivel bajo, el 43 % representa el nivel medio y el 27% corresponde al nivel alto, en cuanto a esta variable. Lo que precisa la imperiosa necesidad de aplicar estrategias que ayuden a los estudiantes a canalizar sus emociones de enojo, para evitar problemas futuros, no sólo en su vida escolar sino en lo personal, familiar y laboral.

DISCUSIÓN 

 

La investigación dispone su interés en proponer un plan de inteligencia emocional, que mejore los comportamientos violentos en los estudiantes de sexto grado de primaria de la IE José Carlos Mariátegui. En ese sentido, se procedió a identificar los tipos de comportamientos violentos en los estudiantes considerados en el trabajo de investigación. Para facilitar la ubicación de la información, mostramos la Tabla 6, que es el consolidado de los resultados de los comportamientos violentos. 

 

Tabla 6 Consolidado de resultados de niveles de comportamientos violentos en Estudiantes de sexto grado de la IE José Carlos Mariátegui.

 

Tabla 

Comportamiento 

violento 

 Nivel de comportamiento 

Total 

Bajo  

Medio  

Alto  

 

%  

 

%  

 

%  

f

%  

Físicos 

10 

33.3 

12 

40.0 

26,7 

30 

100 

 Verbal 

12 

40,0 

11 

36,7 

23,3 

30 

100 

Hostilidad 

12 

40,0 

11 

36,7 

23,3 

30 

100 

Ira  

10 

33,3 

13 

43,3 

23,4 

30 

100 

 

Al respecto, en tabla 1: Se observan que los comportamientos violentos físicos obtuvieron los niveles medio y alto, considerables; 36,7% y 26,7% respectivamente; pues incluyen a 20 de 30 estudiantes en estos dos niveles. Esto es preocupante, pues los estudiantes manifiestan que, en el recreo, en el aula o en juegos habituales, reciben empujones, golpes y son tratados con violencia, en ocasiones como broma por otros estudiantes, también la violencia alcanza animales y objetos. Solberg y Olweus ob cit. fundamentan estos resultados cuando sostienen que la agresión física, se percibe con la emisión del uso de golpes, atropellos e inclusive a usar su propio impulso o elementos que puedan afectar a un individuo. 

Se identifican comportamientos violentos verbales, con niveles medio y alto considerables tal y como se refleja en la tabla 2; 36.7% y 23.3% respectivamente; pues incluyen a 18 de 30 estudiantes en estos dos niveles, es decir, más del 50%. Esto es inquietante, pues se observa, tanto en el aula como en otros espacios, el tipo de comunicación representada con expresiones insultantes, retadoras, denigrantes entre estudiantes. Buss y Perry (1992) sostiene que la agresión verbal, es el contraataque de gritos e insultos hacia otro individuo; siendo las actitudes de rechazo e intimidación los elementos usados para agredir a otras personas. 

Comportamientos de hostilidad, con niveles medio y alto preocupantes, 36.7% y 23.3% respectivamente; pues incluyen a 18 de 30 estudiantes en estos dos niveles, es decir, más del 50%. Situación expresada en la tabla 3, debiendo ser estudiadas con detenimiento, pues se observa que, en el aula como en otros espacios de la I.E, el tipo y forma de comunicación es representada con palabras provocadoras y actitudes de oposición ante una propuesta de otros estudiantes; asimismo con actitudes de enemistad y valoración negativa hacia otros. Estas evidencias, se sustentan con Buss y Perry ob cit. cuando sostiene que la hostilidad, se refiere a la mala actitud que tenemos y se fusiona con respuestas expresadas con profunda carga emocional en diversas situaciones. 

En lo que respecta a los comportamientos de Ira (tabla 4), con niveles medio y alto alarmantes, 43,3% y 23,3%, respectivamente, pues incluyen a 20 de 30 estudiantes en estos dos niveles, es decir, más del 50%. Los niveles identificados en este comportamiento son preocupantes, pues se ha observado en el aula como en otros espacios de interacción de estudiantes, estados de enojo, enfado de intensidades variables; así como actitudes de intolerancia, falta de empatía, como actitudes previas a la agresión verbal o física y como resultado o expresión final de la ira.  Spielberger (1985) fundamenta los resultados al sostener que la ira, se percibe como el nivel de furia, rabia con un elevado grado de intensidad emocional, los cuales se impulsan por situaciones bruscas y sin una meta clara o precisa. 

En cuanto a los comportamientos violentos, Inglés et al. (2014), realizaron un estudio que tiene como objetivo indagar la relación que existe entre la conducta agresiva y la inteligencia emocional, los resultados mostraron que los adolescentes revelan conductas agresivas más elevadas, pero su control emocional era más bajo; los estudios se realizaron de acuerdo al sexo y la edad de los mismos. Estos estudios coinciden con los nuestros, pues evidencian relación entre las conductas agresivas con su control emocional; al respecto es necesario conocer las dimensiones de la inteligencia emocional, en especial la de autocontrol, para mejorar las conductas de violencia en adolescentes.  

Carbajal y Jaramillo (2015) en su investigación buscó reconocer los niveles de conductas agresivas. Tuvo como muestra a 200 alumnos de 1ero de secundaria. Utilizó para analizar los resultados cuestionarios para medir la agresividad, obtuvo que los 44 alumnos varones revelan la agresividad medianamente y 28 alumnas presentaron un bajo nivel de agresividad. En conclusión, la mayor parte de encuestados muestran nivel medio de agresividad. Sus resultados coinciden con los nuestros; pues se evidencia que la mayor cantidad de los estudiantes estudiados que demuestran las conductas agresivas se encuentran en el nivel medio. 

Cochache et al. (2014) sostienen que los comportamientos violentos tienen dos características importantes: la liberación de estímulos dañinos y un entorno interpersonal; debido a estas características se puede indicar que la agresión es una reacción de la liberación de estímulos dañinos que afectan a otros individuos. En ese marco, el propósito del segundo objetivo específico de nuestro trabajo, reside en determinar las teorías que sustentan el plan de Inteligencia emocional para mejorar los comportamientos violentos en los estudiantes de sexto grado de la IE José Carlos Mariátegui. 

El sustento teórico para el plan, se apoya en Goleman (1999) quien mantiene que la inteligencia emocional se inicia con el reconocimiento de uno mismo y luego entabla la comprensión con los demás. Asimismo, la divide en cinco dimensiones fundamentales: el autoconocimiento, la autorregulación, la motivación, la empatía y las habilidades sociales. Estos sustentos, dan forma y fundamento a la propuesta del plan de inteligencia emocional, pues se trabajan sesiones para cada una de las dimensiones de la Inteligencia emocional, con la finalidad de mejorar los comportamientos agresivos de los estudiantes. 

Buss y Perry ob cit. definen a los comportamientos violentos como una respuesta continua y estable, que muestra la forma personal del individuo; y se manifiesta con el afán de ocasionar un daño a otro sujeto. Por lo tanto, los comportamientos violentos se pueden dar de dos formas verbal y físicamente; y estos irán acompañados por la hostilidad e ira. 

Por lo antes expuesto. resulta totalmente válido la propuesta de diseñar un plan de Inteligencia emocional, para mejorar los comportamientos violentos en los estudiantes de sexto grado de la IE José Carlos Mariátegui. Dicha validación radica en la relación coherente entre los fundamentos de las dimensiones de la Inteligencia emocional y los sustentos de los comportamientos violentos, en perspectiva y alineados con los resultados, las actividades y estrategias didácticas previstas para el plan, y que generen la reflexión de los estudiantes, sobre los comportamientos violentos para que mejoren su comportamiento.  

Para la elaboración de un plan de desarrollo de inteligencia emocional, para fortalecer el desarrollo de sus dimensiones, se deben considerar los sustentos de la inteligencia emocional de Goleman, así como los fundamentos de las dimensiones: autoconocimiento, autorregulación, motivación, empatía y las Habilidades sociales. De igual manera, los aportes de las dimensiones de las conductas agresivas de Buss y Perry (1992) como son: agresión física, verbal, hostilidad, ira. 

Es importante considerar, como referente, los sustentos de conductas agresivas de Bandura (2001) cuando sostiene que los comportamientos agresivos y antisociales, empiezan dentro del ámbito familiar y conflictos internos que se suscitan en su interior. Por tal motivo, el rol primordial de familia es la formación integral de los hijos, para poder manifestar buenas conductas ante situaciones impulsivas y ansiosas. 

 

CONCLUSIONES 

A través de la investigación, se llegó a concluir que se identificaron comportamientos violentos con índice acumulado del 70%, en los estudiantes de sexto grado de primaria de la IE José Carlos Mariátegui. En los resultados, se evidencia que los estudiantes de sexto grado de la IE José Carlos Mariátegui, alcanzaron los niveles de medio y alto en los comportamientos violentos físicos, verbales, de hostilidad e ira en más del 60% de ellos, los cuales pueden observarse en las tablas 2, 3, 4 y 5.

Las teorías que sustentan el programa, se fundamentan en la Inteligencia Emocional de Daniel Goleman y Buss, para mejorar los comportamientos violentos en los estudiantes de sexto grado de primaria de la IE José Carlos Mariátegui. Igualmente, el programa de inteligencia emocional, fue sometido a juicio de validación de expertos; que determinaron su confiabilidad y relevancia, lo que determina el proponer el programa de inteligencia emocional, como estrategia para desarrollar las dimensiones de la inteligencia emocional, para mejorar los comportamientos violentos de los estudiantes de sexto grado de primaria de la institución educativa José Carlos Mariátegui.

RECOMENDACIONES 

Se recomienda a la docente de sexto grado de la IE José Carlos Mariátegui, trabajar actividades que permitan desarrollar las dimensiones de la inteligencia emocional, para disminuir los comportamientos violentos identificados. 

Además, de promover entre los estudiantes la reflexión crítica en cuanto a los comportamientos violentos identificados, analizando el antes y después de los resultados obtenidos. 

Asimismo, se sugiere evaluar y monitorear en forma permanente los comportamientos de los estudiantes, para prevenir la violencia en el aula. Considerar los lineamientos constructivos del Currículo Nacional de la Educación Básica (CNEB), con el Plan de desarrollo de inteligencia emocional para fortalecer el desarrollo de sus dimensiones, en los estudiantes de sexto grado de la IE José Carlos Mariátegui. Igualmente, coordinar con el cuerpo directivo para un trabajo colaborativo y considerar el programa en los estatutos, normas, reglamentos de la comunidad educativa de su región. 

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[1] Universidad César Vallejo

[2] I.E. José Carlos Mariátegui – Piura – Perú

[3] Universidad Nacional de Piura

[4] I.E. 20112– San José del Valle de los Incas – Perú

[5] I.E.N° 14700 – Piura – Perú

[6] Instituto Superior Pedagógico Público Piura

[7] I.E.Ann Goulden– Piura –Perú

[8] I.E. Manuel Scorza – Piura –Perú

*Autor de Correspondencia: angelitabizueta.10@gmail.com